Luis José Aragón, Halston López, Javier De León, Héctor Meléndez, Jonathan Ruanet, Roberto González, Larisa Ríos, Dieter Lottmann, Arturo Zamora y Victor Leiva integraron un grupo multidisciplinario de médicos, expertos en informática e ingenieros, egresados y profesores de la Universidad Francisco Marroquín, que diseñó un prototipo de ventilador para atender a pacientes críticos con covid-19.

Sobre este proyecto, esto fue lo que compartió el profesor Luis José Aragón:

¿Cómo surgió el proyecto, doctor?

Cuando empezamos a analizar la pandemia del coronavirus y su mortalidad, uno de los puntos críticos que identificamos fue que habría una brecha entre la demanda y la disponibilidad de  ventiladores que son aparatos bastante sofisticados para brindar asistencia ventilatoria a pacientes que no pueden respirar por sí mismos, habría una brecha entre la demanda y la disponibilidad de los aparatos.

Hace tres semanas dispusimos con otros colegas formar un equipo multidisciplinario entre médicos, programadores e ingenieros para diseñar una solución que permitiera brindar esa asistencia ventilatoria a los pacientes. Iniciamos a trabajar en unos prototipos de ventilador mecánico básico, uno de los cuales según las pruebas que realizamos en el Centro Avanzado de Simulación (CAS) de la Facultad de Medicina cumple con los requerimientos de volumen, presión y frecuencia de este tipo de aparatos.

Vista de la simulación en el CAS de la Facultad de Medicina.

¿Qué aspectos destacaría de este proyecto?

Es un modelo que permite una solución real y construíble para este problema. Nuestro espíritu de trabajo colaborativo y multidisciplinario nos permitió tener avances en forma rápida, iniciamos con un prototipo sencillo puramente mecánico y ahora ya se controla por circuitos. También se realizaron pruebas en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Esperanza y fue funcional.

Para finalizar el proyecto se trabaja en un programa que permita al médico que controlar el equipo con facilidad, programando los parámetros para atender al paciente, solo quedan por realizar unas últimas mejoras para que sea lo más parecido posible a un respirador sofisticado. Este dispositivo tiene un costo mucho menor, se construye con materiales fabricados en Guatemala, lo que nos permite no depender de los proveedores extranjeros en estos momentos de crisis al contar con soluciones propias.

El equipo de profesionales diseñó un modelo funcional en tres semanas.

Algunos medios de comunicación dieron cobertura al proyecto. El profesor Carlos Méndez, director de Ingeniería Empresarial, compartió el reportaje del canal TN23 en su cuenta de Facebook:

Luis Aragón y Javier De León, además de ser egresados de la UFM, también son profesores en la Facultad de Medicina y en la Facultad de Ciencias Económicas, respectivamente.

Contacto:
Federico Alfaro
Decano
medicina@ufm.edu

Guatemala, 15 de abril de 2020.