Estudiantes de Nutrición en la Finca Carmona, San Juan del Obispo.

Con el objetivo de estudiar las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), estudiantes de Nutrición Clínica de la Escuela de Nutrición visitaron la Finca Carmona, San Juan del Obispo, el 11 de mayo de 2016. 

Las Buenas Prácticas Agrícolas constituyen el inicio de la cadena de producción de alimentos, sirven de base para las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y para el posterior establecimiento de los Puntos Críticos de Control (PCC).

La determinación de los PCC sirve para evitar los riesgos a la salud del consumidor sobre todo en los casos de los enfermos hospitalizados en donde es importante que exista una capacidad para reconstruir el historial de la utilización o la localización de un artículo o producto mediante una identificación registrada.

Un proceso de trazabilidad completo y fiable a lo largo de la cadena de suministro de un producto alimenticio es una de las herramientas indispensables para prevenir y detectar una crisis derivada de brote o una epidemia causada por la transmisión de microorganismos o virus patógenos.

Un proceso de trazabilidad implica la colaboración entre los distintos agentes de la cadena de suministro. El control de las materias primas y el proceso productivo en cada una de las empresas de forma individual no es suficiente. Es necesaria la transmisión de información a lo largo de todo el circuito de aprovisionamiento. La trazabilidad es el resultado de una acción global concertada.

La Escuela de Nutrición de la UFM ofrece planes de estudio vanguardistas y de alto prestigio, y se arma de alianzas estratégicas para poder fortalecer los conocimientos que imparte un claustro selecto.

Contacto:
Marta Leticia Almengor
Escuela de Nutrición
manahaim@ufm.edu

Guatemala, 19 de mayo de 2016.