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Flores de aguacate que pueden ser vistas junto al puente que une el Edificio Académico y el de la Escuela de Negocios.

Los aguacatales de la Universidad Francisco Marroquín, que hacen las delicias para las ardillas del campus ya están floreando. En estos días, los árboles de Persea americana exhiben sus humildes flores que pronto ofrecerán sus exquisitos frutos.

Entre los últimos días de enero y los primeros de febrero, en el campus de la Universidad Francisco Marroquín hay una explosión de flores nativas de los bosques montanos del valle de Guatemala.

En estos días, en el Arboretum de la UFM destacan las flores pequeñas e intensamente aromáticas de algunos árboles que atraen insectos y aves debido a su olor dulce y agradable.

Las de los aguacatales no huelen, pero otras sí. Guatemala es centro de origen del aguacate y de nuestro país se han exportado varias variedades que se usan en cultivos en otros países.

Entre las más aromáticas se encuentra el Coralillo o Citharexylum donnel smithii, cuyo olor es exquisito. Sus flores pequeñas y pendulosas crecen en espiga, como un chorro de florecitas, y atraen miles de abejas. Hay árboles de Coralillo en todo el campus y dos de los más bellos están junto al Agora, en el cuarto piso del Edificio Académico y junto al letrero del Kaffee Künstler, junto a la fuente de la Biblioteca Ludwig von Mises. Durante la Semana Mayor, cuando los frutos de Coralillo están maduros, son usados para decorar alfombras y para hacer arcos con motivo de las procesiones.

En esta temporada también se lucen el Zapotillo o Clethra mexicana que puede ser visto frente a la Biblioteca.

En el campus de la UFM también hay dos especies de cushines. Estos se usan como sombra de café, en Guatemala y dan un fruto comestible alargado. Estos árboles son fijadores de nitrógeno que es muy importante para el cultivo del café y las frutas atraen una diversidad de aves residentes y migratorias.

Contacto:
Analú MacVean, Arboretum
amacvean@gmail.com



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