Vista de algunos de los participantes en el taller

La Atlas Economic Research Foundation, en la sección de titulares recientes de su

sitio Web, reportó el éxito del Taller Internacional de Telecomunicaciones que se celebró en la UFM en junio pasado, informó Lilian Yon, coordinadora del Taller.

El objetivo de la Fundación es alcanzar una sociedad de individuos libres y responsables, basada en el derecho a la propiedad privada, en el gobierno limitado bajo el estado de derecho y en el orden del mercado.

El reporte de Atlas cita a Tom Hazlett, senior fellow del Manhattan Institute for Policy Research, que dijo: “Para mí es un privilegio estar en compañía de aquellos que sueñan grandes sueños y han hecho posible el exitoso experimento guatemalteco de la asignación del espectro radioeléctrico. Experimento que es un maravilloso laboratorio para ser examinado por expertos en ciencias sociales y en políticas públicas que deseen entender las relaciones entre los ciudadanos y el Estado”.

El 9 y 10 de junio se llevó a cabo en la Universidad Francisco Marroquín el Taller Internacional de Telecomunicaciones¿Convergencia o Competencia?, en el cual hicieron ponencias decenas de expertos de Estados Unidos, Europa y América Latina.  Este evento fue organizado por el Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES), el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), el Centro para el Análisis de las Decisiones Públicas (CADEP) y el Manhattan Institute for Public Policy Research, con sede en Nueva York.

Los expositores guatemaltecos dieron a conocer la historia de la modernización en Guatemala, sus efectos y los problemas que quedan por resolver. Los extranjeros narraron las tendencias actuales en materia de políticas públicas y los aparentes obstáculos políticos y legales a cambios propuestos.

Las discusiones giraron en torno a las políticas públicas respecto a las telecomunicaciones, y específicamente, el espectro radioeléctrico.   El ex economista en jefe de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos, autor y catedrático universitario, Dr. Thomas Hazlett, afirmó contundentemente que Guatemala posee la mejor legislación en toda América, si no el mundo.  Dado que la ley ha estado vigente por ocho años, agregó que Guatemala resulta ser un laboratorio que permite observar los resultados, mayormente positivos, producto de la Ley General de Telecomunicaciones de 1996.

¿Qué tiene Guatemala de especial? Martin Cave, autor del famoso Reporte Cave, un reportaje sobre políticas administrativas del espectro radioeléctrico que fue presentado al Gobierno de Su Majestad Isabel II, comentó la práctica común en el resto del mundo. Usualmente, el espectro radioeléctrico es administrado bajo un régimen comunal de propiedad; el ente regulador (estatal) adopta políticas que controlan y dirigen las acciones de los usuarios del espectro, con un alto grado de especificidad y detalle. Se controlan servicios y precios. Persisten los monopolios estatales o bien, entornos poco flexibles, con escasa competencia.  

En cambio, explicó el Dr. Wayne Leighton, economista en el FCC, en Guatemala se apartó una parte del espectro para uso gubernamental, una parte para uso por amateursy el resto se asignó a usuarios particulares mediante Títulos de Usufructo de Frecuencia (TUFs). Los TUFs funcionan casi como la propiedad privada. El espectro es un tipo de bienes raíces, hay propiedades más codiciadas que otras. Hoy día, cualquiera puede adquirir un TUF en un proceso de subasta transparente organizado por la Superintendencia de Telecomunicaciones (SIT), si aún no ha sido adjudicado, o bien en el mercado. Adicionalmente, la legislación delimita las funciones de la Superintendencia de Telecomunicaciones. Hay reglas claras. Hay libertad de entrada y salida en el mercado, libertad de precio y tecnología.  

Los resultados
Las nuevas reglas del juego han provocado un boom sin precedentes, al punto que hemos olvidado nuestra historia reciente. Al año 1995, tras veinticinco años de monopolio, en Guatemala había 289,000 líneas telefónicas y de éstas, el 80 por ciento estaba concentrado en el área metropolitana. En el interior, se contaba con un teléfono por cada cien habitantes y numerosas comunidades prácticamente carecían de teléfonos domiciliares, monederos y comunitarios. Por ejemplo, los 11 mil habitantes de Chahal no disponían de teléfono alguno. Lo que es más, se estimaba que la demanda insatisfecha superaba el millón de líneas. La empresa estatal, GUATEL, altamente politizada y sindicalizada, no podía hacer frente a esta demanda. 

En contraste, en los últimos años el mercado de telefonía inalámbrica creció al ritmo más acelerado de todo el continente, y los precios son entre los más bajos.  Esto lo afirman observadores internacionales como la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT)–no guatemaltecos.  La tarifa de las llamadas nacionales desde un celular, por minuto, es de aproximadamente 0.12 centavos de dólar U.S..  Entre 1997 y el 2002, el crecimiento anual promedio en suscriptores de telefonía móvil creció en un 89.7 por ciento.  En 1997, se contaba con 429,712 líneas fijas y 64,194 móviles, y para el año pasado éstas habían aumentado a 1,132,121 líneas fijas y más de 3 millones de líneas móviles.  Pero lo más importante, señaló el Dr. Leighton, es el impacto que ello tiene sobre las vidas de las vendedoras de textiles, campesinos y otras personas quienes antes estaban incomunicados y ahora pueden hablar incluso al extranjero por motivos personales o de negocios. 

Lo que falta por hacer
Por supuesto que nada es perfecto. Existen situaciones que merecen atención, como la aparición de las radios piratas o los conflictos en torno a la interconexión. Temas como éstos fueron analizados durante el segundo día del taller por expositores como Baldir Garrido, presidente de la junta directiva de la Gremial de Operadores de Telecomunicaciones, adscrita a la Cámara de Industria de Guatemala. Durante el evento, privó el sentir de que no hay que componer lo que no está roto, la Ley General de Telecomunicaciones funciona; casi todos los asistentes coincidieron en que no es necesario hacerle cambios para rectificar algunos de los problemas que han surgido en el camino. 

¿Nos imitará el resto del mundo?
En opinión del coordinador de la reforma, Licenciado Alfredo Guzmán, el cambio aquí fue posible porque el Presidente Álvaro Arzú mostró voluntad política y resguardó el proceso de la política partidista. Respondieron varios panelistas que no cabe por ello concluir que el ejemplo de Guatemala es irreproducible. Bryan Tramont, quien fue asistente del Presidente del FCC, Michael Powell, opina que el reformador debe anticipar tres obstáculos significativos: la resistencia al cambio de los funcionarios públicos y de quienes devengan beneficios del status quo, así como las políticas presupuestarias del gobierno. 

Con todo y todo, se ha ido forjando una abundante literatura que hace patente los beneficios de la reforma en telecomunicaciones y que marca un norte intelectual transparente para reformadores alrededor del mundo. La evidencia empírica y la teoría demuestran, una y otra vez, que los mejores resultados, tanto para el inversionista como para el consumidor, se cosechan en mercados libres y competitivos, con libertad de entrada y salida. Ningún otro modelo o política pública rinde resultados tan eficientes en tan corto plazo.

La concurrencia al taller de personalidades como Martin Cave, Ruprecht Niepold (Unión Europea), Jorge Kunigami (Banco Mundial), Gerald Faulhaber (U. de Pennsylvania y ex economista de la FCC), Enrique Ghersi (experto en derechos de propiedad de Perú), Juan José Daboub (artífice de la reforma en El Salvador) y otros tantos nos deja optimistas sobre el futuro de las políticas públicas en materia de telecomunicaciones a nivel mundial.

Paralelamente, el taller nos llenó de orgullo patrio por los logros obtenidos. Los guatemaltecos podemos aprender más acerca de este ejercicio y trasladar sus lecciones a otros ámbitos, como el manejo del subsuelo, la energía eléctrica y el agua. 

El diario guatemalteco Prensa Libre, en su
Editorial del viernes 8 de julio de 2005 también se refirió al Taller.