Miembros del equipo de la UFM durante la visita al campus para escuchar a las aves que lo habitan.

Con el objetivo de escuchar y aprender acerca de las aves que habitan el campus, un grupo de miembros de la Universidad Francisco Marroquín se reunió desde muy temprano en para escuchar con atención sus melódicas vocalizaciones.

La visita fue guiada por el ornitólogo Héctor Castañeda y el grupo tuvo la oportunidad de escuchar alrededor de 17 especies de aves de las 200 que se han identificado dentro del Arboretum.

De todas las aves escuchadas en el concierto, tres de ellas son nuevas: el Trogon melanocephalus, primo del quetzal; el Bolborhynchus lineola, un periquito; y el Xiphocolaptes promeropirhynchus, un trepador. Las vocalizaciones les sirven a las aves para poder encontrar una pareja durante la época de apareamiento. La mejor hora para escucharlas es a las 5:00 a.m.

Vivir el campus es toda una experiencia sensorial. Quizás no lo vemos pero sí lo oímos, lo sentimos. Aquí se vive la libertad en todos sus ámbitos. Este es un oasis dentro de la ciudad, un ambiente, un clima en ideas, expresó la asistente de Rectoría, Mayra Ramírez, una de las asistentes.

El recorrido empezó en el busto de Francisco Marroquín y luego se dirigió por el camino de las estelas mayas. Continuó por los parqueos, pasando por el área de los museos, hasta llegar al vivero.

El Arboretum de la UFM tiene como objetivo conservar y exhibir plantas y árboles vivos, tanto nativos como exóticos; conformar un refugio ecológico para las especies animales y vegetales del área que se encuentren en peligro, mantener el ecosistema del campus y contar con un inventario de la biodiversidad del campus.

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Contacto:
Ana Lucía Ortiz
Arboretum
luciaortiz@ufm.edu



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