Frédéric Bastiat definió al Estado como una ficción mediante la cual todos tratamos de vivir a expensas de los demás.

Ayer, 30 de junio, se celebró el cumpleaños del escritor francés Frédéric Bastiat, autor de La Ley y de múltiples ensayos.

Aquí en la Universidad Francisco Marroquín se le rinde homenaje en la Sala de Vistas de la Facultad de Derecho, que lleva su nombre, y en la publicación de su obra. La Ley fue traducida por Lucy Martínez-Mont coordinadora de los coloquios Exploraciones por la Libertad y fue editada por el Centro de Estudios Económico-Sociales
(CEES).

Bastiat nació en 1801 y murió en 1850. “Aquella fue una época convulsionada y divisiva, en la que a la juventud se le exigía involucrarse en las luchas ideológicas y en las revoluciones que culminaron con la destrucción del antiguo régimen en Europa. Pero la alternativa a los estados nacionales monárquicos, a los emperadores autócratas, o a las tiranías militares, no estaba clara y el debate habría de durar hasta bien entrado el siglo XX. Las opciones del intervencionismo del Estado en la economía mediante los privilegios fiscales el proteccionismo-, el radical movimiento comunista y el indefinido socialismo, eran las corrientes más populares. Ante estas corrientes destructoras del progreso de los pueblos Bastiat enarboló la bandera de la libertad, caída tras la degeneración de principios y las luchas sanguinarias en que culminó la Revolución Francesa”, dice la edición de La Ley, hecha por el CEES.

“De sus numerosos ensayos, todos ellos escritos con ejemplos claros y argumentos demoledores de sus opositores, La Ley (1848) es el más conocido. La ley es la justicia; es la prevalencia del derecho sobre el poder; es, en síntesis, la libertad definida. Pero también puede, la ley, pervertirse y pasar a ser un instrumento de robo legalizado. A ello el autor le llama expoliación. Bastiat, en pocas palabras, definió las circunstancias que nos conducen o nos alejan a lo que hoy se conoce como el Estado de Derecho”, explica el texto.

“Para países como el nuestro, en el que el proteccionismo arancelario, los privilegios fiscales y los derechos sociales son la ley y en donde la corrupción y la crisis de gobernabilidad son los temas de la retórica política, el mensaje de Bastiat es muy iluminador. Ya hemos creado la forma de ser y de organización de la vida pública que él aborreció: El Estado es una ficción mediante la cual todos tratamos de vivir a expensas de los demás”, concluye.