Chrysina pehlkei o escarabajo joya, hallado en el Arboretum de la UFM

Hermosos ejemplares de escarabajos joya, fueron hallados en el campus de la Universidad Francisco Marroquín, informó el biólogo Héctor Castañeda.

“Este género de escarabajos lleva aquel nombre debido a su belleza estética, que incluye colores como verde iridiscente, plateado, dorado y vino tinto. Por lo anterior, a esta especie se le puede encontrar a la venta y con mucha demanda en el mercado internacional del coleccionismo de insectos bellos y raros, habiendo estado cotizado recientemente en Japón en US0.00 cada ejemplar conservado en buen estado”, relató Castañeda.

“Resulta que esta especie sólo se encuentra en Guatemala, y no existe en ningún otro lugar de Centroamérica ni el mundo, por lo que se denomina una especie endémica de Guatemala. De hecho, hasta antes de este hallazgo, era una especie endémica de la zona montañosa del oeste de del país”, explicó.

Se trata del escarabajo  Chrysina pehlkei, miembro de la familia de los  Scarabaeidae, subfamilia  Heterosternina, tribu  Rutelini y finalmente al grupo  Adelaida. Esta especie fue descrita originalmente por el entomólogo alemán Friedrich Ohaus en 1930 y habiendo utilizado para ello sólo dos ejemplares provenientes de las montañas de Huehuetenango. 

Esta especie sólo era conocida para las montañas del oeste de Guatemala siendo este su primer registro válido oficial para la zona central de Guatemala, así como para el Departamento de Guatemala y el valle de la ciudad capital.

“Este grupo de escarabajos, debido a su exigente requerimiento para desarrollarse y vivir, es sumamente delicado, una variación sensible en las condiciones ambientales de su nicho ecológico basta para que mueran. Es por ello que estos escarabajos se utilizan para determinar las zonas de alta importancia ecológica en Centroamérica y se utilizan como parte del grupo de especies indicadoras para reconocer, identificar, declarar y delimitar áreas de conservación y zonas protegidas de naturaleza en Guatemala y el sureste de México”, indicó Castañeda.

“El hecho de haber encontrado e identificado esta especie dentro del 
Arboretum de la Universidad Francisco Marroquín tiene muchas implicaciones positivas y nos muestra claramente el buen estado de conservación y mantenimiento en que las áreas verdes del entorno ecológico de la UFM se encuentran actualmente y en las que se han mantenido a lo largo de los años. Lo que hoy podemos observar y monitorear, en flora y fauna dentro del campus, es una consecuencia directa de las políticas universitarias del pasado. Ello demuestra que el trabajo de conservación a largo plazo que las autoridades del Arboretum y de la Universidad realizan, son reales, efectivas y válidas”, explicó.

“Este es un perfecto ejemplo de cómo se puede lograr un equilibrio entre nuestro entorno ecológico y el desarrollo urbano responsable por medio de políticas acertadas, responsables e inteligentes que llevan hacia la planificación arquitectónica con conciencia y responsabilidad ambiental y social, logrando un equilibrio entre el desarrollo humano y la conservación de los valiosos recursos naturales de Guatemala y de los guatemaltecos”, concluyó el biólogo Héctor Castañeda.

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