Acton dijo: La voluntad popular no puede hacer justo, lo que es injusto.

¿Quién no ha oído la celebre frase que dice: “El poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente”?  Su autor es Lord John Emerich Edward Dalberg Acton, primer barón Acton de Aldenham.

Lord Acton, nació en Nápoles, Italia, el 10 de enero de 1834, hijo de sir Richard Acton y de la condesa Marie Luise de Dalberg. 

Acton estudió en la Universidad de Munich y fue alumno del historiador Ignaz von Döllinger.  Por medio de sus enseñanzas, Acton aprendió a considerarse, sobre todo, como un historiador.  Desde su formación temprana cultivó admiración por políticos Whigs como Edmund Burke y a lo largo de sus estudios y de su experiencia entendió los peligros que acarreaban, para la conciencia individual, cualquier clase de persecución política o religiosa.

En 1859 ingresó a la Cámara de los Comunes y en 1869 el primer ministro, William Gladstone lo recompenzó  por sus esfuerzos a favor de la causa liberal y lo nombró Par del reino. 

Años antes, Acton ya publicaba el Rambler, un periódico católico dedicado a la discusión de ideas políticas, sociales y teológicas.  Mediante su participación en el Concilio Vaticano I Acton fue conocido como uno de los más articulados defensores  de las libertades políticas y religiosas. Argumentaba que la Iglesia cumple fielmente su misión cuando apoya la persecución de la verdad científica, histórica y filosófica, y cuando promueve la libertad individual en el campo religioso.

En 1895 fue nombrado Regius Professor of Modern History en la Cambridge University.  Aunque nunca concluyó su historia universal, cuando murió en 1902 era considerado como una de las personas más instruidas de su tiempo. 

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