La Plaza de la Libertad es parte del Centro Cultural de la UFM
Fotos por Harry Díaz

La Plaza de la Libertad, de la 

Universidad Francisco Marroquín, ganó el Primer Lugar en la categoría de Urbanismo, del Premio a la Excelencia que patrocinan Cementos Progreso y la Cámara Guatemalteca de la Construcción. 

Este premio, que es otorgado cada tres años, fue anunciado el 22 de mayo de 2008.

La Plaza de la Libertad está en el campus de la Universidad Francisco Marroquín y forma parte de su Centro Cultural. Es un gran espacio, que sirve de vestíbulo al 
Museo Popol Vuh, al Auditorio Juan Bautista Gutiérrez, al Museo Ixchel y otros ambientes auxiliares.  Debajo de ella se encuentra la exhibición del 
Lienzo de Quauhquechollan.  El ambiente además de sus funciones como vestíbulo, ha sido usado para importantes eventos culturales, académicos, artísticos, sociales, como también para convenciones y exhibiciones.

El espacio está cubierto por una pérgola de vigas de concreto expuesto de 27 x 18 metros de luz; y voladizos de 6 metros. La pérgola está cubierta por un tragaluz con cristales claros y el piso está recubierto por una cuadrícula de mármol travertino y concreto visto.    

El Premio a la Excelencia fue organizado con los objetivos de reiterar el compromiso de los patrocinadores con el desarrollo de Guatemala; y reconocer la capacidad, los esfuerzos técnicos y creativos de los profesionales y empresas ejecutoras.  La construcción de la Plaza de la Libertad, en la UFM, fue posible gracias al patrocinio del Banco G&T Continental.

La Plaza está adornada por el 
, obra del escultor Arturo de la Riva; y el mismo está basado en el logotipo de aquel espacio, mismo que se compone de varias siluetas humanas estilizadas y danzando en el viento. Con ello se simboliza la importancia de la libertad individual en la sociedad. Las siluetas crecen escalonadamente para reflejar que sólo en libertad podemos crecer como individuos. Los colores utilizados son los institucionales de la UFM, dándole mayor importancia al rojo, pues él simboliza la libertad misma.

En esta IV entrega participaron más de 100 obras, que fueron evaluadas por un prestigioso jurado internacional. El jurado evaluó la calidad, economía, desempeño, versatilidad arquitectónica y estética de las obras inscritas.  También evaluó la optimización de recursos, ahorro de energía, conservación y protección del entorno físico y del medio ambiente, sin olvidar su aspecto positivo sobre la economía y la sociedad guatemalteca.

El proyecto fue diseñado por el arquitecto Adolfo Lau. El cálculo estructural estuvo a cargo del doctor Héctor Monzón y la construcción la ejecutó Castañeda y Molina Ingenieros.

Al ser abordado sobre el Premio recibido, Lau respondió estar muy complacido, especialmente por tratarse de un ambiente en que exalta uno de los valores más importantes del ideario de la UFM, como es la libertad. Al ser preguntado sobre si prefería que se le llamara Plaza de la Libertad o Templo de la Libertad, no titubeó en responder que prefería la primera denominación. Esto debido a que una “plaza” se refiere a un espacio, mientras que un “templo” se identifica con un edificio. A eso agregó que “los espacios entre edificios y dentro de los edificios son más importantes que sus fachadas; nuestras vidas están conformadas por las cualidades de los espacios que frecuentamos. Cuando se le preguntó que era un espacio arquitectónico respondió que un espacio arquitectónico es una nada significativa o un vacío con sentido”.

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Contacto: 
Adolfo Lau, arquitecto
arqlau@ufm.edu