Astrid Ayala, Roberto Salinas, Giancarlo Ibárgüen S. y Roberto Blue, durante el foro.

El Centro de Etica David Hume, de la Universidad Francisco Marroquín es concebido como un foro socrático sobre la experiencia humana y está dedicado al estudio de la ética evolutiva.  El mismo fue presentado el 18 de enero de 2005 con un foro sobre David Hume, su obra y su relevancia en el siglo XXI.

En el mismo participaron Astrid Ayala, de la Facultad de Ciencias Económicas; Roberto Blum, coordinador del Centro; Giancarlo Ibárgüen S., rector de la UFM; y Roberto Salinas, presidente del Mexico Business Forum.  Vea el foro
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Ibárgüen explicó que el Centro busca proporcionar un espacio abierto y permanente de reflexión y discusión sobre la experiencia humana, sobre los valores éticos y sobre la ética en una sociedad de personas libres y responsables; difundir los principios éticos de una sociedad de personas libres y responsables; explorar, discutir y consolidar las relaciones entre la ética, la economía y la cooperación social; constituir un foro permanente de temas relacionadas con la ética; servir como fuente de documentación electrónica, en español, sobre la ética, la economía y la cooperación social. 

Anunció que el Centro tendrá su propio sitio Web y que uno de los proyectos del mismo es traducir The Foundations of Morality, de Henry Hazlitt; y el capítulo 5, sobre la genealogía de la ética, en Invariances, de Robert Nozick.  Así mismo celebrar simposios con profesores, alumnos y exalumnos de la UFM.

Ibárgüen observó que muchas de las ideas de Hume están presentes en el siglo XXI.  El presenta una teoría específica de los fundamentos de la moral; no un código prescriptivo o normativo, lo que es muy importante para una universidad laica. 

En su intervención, Roberto Salinas explicó que aunque algunos critican el escepticismo en Hume, parte de su contribución al estudio de la ética es que se utiliza este mismo escepticismo, no como un instrumento de argumento filosófico, sino como un instrumento para moderar posiciones. 

Hume invita a compartir la filosofía con los aspectos vulgares de la vida cotidiana; y en este sentido, la relevancia del Centro es, precisamente, cultivar un robusto sentido de la realidad cuando hablamos de ética, dijo Salinas, al observar que no hay que caer en la falacia de pretender que podemos descubrir toda a verdad del mundo con nuestros conocimientos limitados y los limites que tiene el ser humano.  Reconocer los límites de nuestra falibilidad es un esfuerzo muy importante para la discusión de temas tan vitales para nuestra sociedad, añadió.

Al hacer uso de la palabra, Astrid Ayala se refirió a los sentimientos en el contexto de la obra de Hume, a las leyes relacionadas con la justicia, a la propiedad y al cumplimiento de las promesas.  También al proceso evolutivo que da origen a la ética.  Blum, por su parte, subrayó que Hume no es una persona que dijo tener la verdad, y que, al contrario, tuvo la humildad que los verdaderos liberales debemos tener; y que plantea una posición tolerante que reconoce algún conflicto entre la razón y los sentimientos. 

De parte del Consejo Directivo de la Universidad, el rector Ibárgúen les agradeció a Ray Dawson, patrocinador fundamental del Centro, así como a colaboradores como Ramiro Alfaro, Roberto Blum, Erika y Jens Bornholt, Lissa Hanckel, Margarita de Urrea, Wenceslao Giménez-Bonet, Astrid Ayala, ya que han hecho posibles las actividades y el crecimiento del mismo.

La presentación del Centro de Etica David Hume concluyó con un cóctel en el Kaffé Künstler  de la UFM.

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