Vista de los participantes en el foro

Desde diferentes puntos de vista y con más, o menos aspectos positivos en mente, cinco analistas y expertos analizaron el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de América, en la Universidad Francisco Marroquín.

Las posiciones variaron desde aquellas que ven venir una catástrofe en el sector agrícola, hasta la propuesta de Giancarlo Ibárgüen S., del Centro de Estudios Económico-Sociales, en el sentido de que la justificación para un tratado como el analizado es de orden ético, más que económico.

El análisis (vídeo disponible
aquí) ocurrió en el marco del foro Perspectivas, que organizan el diario Prensa Libre y las universidades Francisco Marroquín, Mariano Gálvez, Rafael Landívar y San Carlos de Guatemala, el jueves 15 de abril de 2005.

Desde un ángulo fundamentalmente negativo hacia el Acuerdo se situaron Mario Rodríguez, de la Universidad de San Carlos, y Miguel Angel Sandoval, de la agrupación denominada Mesa Global.  Rodríguez advirtió que el Tratado “no es un instrumento que generará desarrollo; porque en Guatemala no existen políticas que coadyuven a los sectores menos favorecidos como el agro; y como ejemplo citó el caso de los productores de granos básicos, en México, que se han visto desplazados de la economía tras 10 años de vigor del Nafta”.

En dirección parecida se manifestó Sandoval. Según él, “el TLC es un conjunto de reglas muy complicadas, imposibles de transmitir a la población, y que finalmente acabarán por destruir la economía agrícola nacional”. Sandoval teme que “el TLC sólo beneficiará a los grandes productores nacionales y a las empresas extranjeras en el país”. El analista también advirtió peligros en materia de propiedad intelectual.

La posición oficial fue expresada por Enrique Lacs, viceministro de Economía, de Guatemala.  Lacs aseguró que el Tratado no es más que “una pieza dentro de la política comercial del Estado guatemalteco, que en sus primeros seis años de vigencia podría generar 60 mil empleos”.  Por su parte, Gert Rosenthal, ex director de la Comisión Económica para América Latina, opinó que no se debe perder el tiempo en discusiones porque “el Tratado no es más que la expresión máxima de la globalización, y no lo podemos evitar”.  Añadió que “en teoría, al final de período de ajuste del tratado, todos los sectores habrán de verse beneficiados”.

Un punto de vista ético
“Hay que distinguir entre un tratado de libre comercio, que sólo debería decir Hay libre comercio, y se acabó; de uno como el que discutimos, que en realidad es de excepciones al libre comercio y que consta de 2524 páginas, en su cuerpo principal”, dijo Giancarlo Ibárgüen S. “Eso no quiere decir que no sea un acercamiento hacia donde deberíamos de ir para prometerle un mejor futuro a los guatemaltecos”, añadió. 

“El libre comercio, bien entendido, es bueno para un país no por razones de eficiencia económica, es bueno por razones éticas; el libre comercio lo que hace, antes que nada, es que respeta la libertad y la dignidad de las personas, deja que las personas actúen libremente, surge cuando se deja a las personas que intercambien productos. Así como hay libre comercio entre San Marcos y Quetzaltenango, la idea de abrir las fronteras es que lo haya entre Guatemala y el mundo entero”, explicó Ibárgüen. 

Con respecto al papel que el libre comercio tiene en cuanto a fomentar las virtudes morales, Ibárgüen citó la encíclica Centessimus annus, de Juan Pablo II, en cuanto a que el libre mercado, y en esencia, el libre comercio “alienta la diligencia, la laboriosidad, la prudencia en asumir riesgos razonables, la fiabilidad, la lealtad en las relaciones interpersonales, la resolución de animo en la ejecución de decisiones difíciles y dolorosas, pero necesarias, para el trabajo común y para hacer frente a los reveses de la fortuna”, explicó.

Para hacer énfasis en el carácter ético del libre comercio, Ibárgüen citó a Fréderic Bastiat en un ensayo denominado Proteccionismo y comunismo, escribió: “Todo ciudadano que haya producido o adquirido un producto debe tener la opción de aplicarlo a su uso personal, o transferírselo a quien quiera, que acuerde darle a cambio el objeto de sus deseos. Privarlo de esta opción cuando no ha cometido acto alguno contrario el orden público o a la moral, y tan solo para satisfacer la conveniencia de otro ciudadano, es legitimar un acto de saqueo y violar la ley de la justicia”. 

“Más que por una idea equivocada de que el libre comercio lo va a resolver todo, se hace porque fomenta la paz. Al dejar que las personas de diferentes países intercambien bienes y servicios se eleva el costo de la guerra”, recordó Ibárgüen.

Intereses, temores y confianza
Durante el período de intercambio entre los participantes en el foro y el público, los expertos respondieron a preguntas e inquietudes que reflejaban los más diversos intereses y temores con respecto al Tratado. Por ejemplo, los posibles reveses en sectores productivos como el del arroz y el maíz, o el de los productos farmacéuticos. 

Empero, no faltaron las expresiones de espíritu emprendedor y de confianza. Por ejemplo, la importancia de la soberanía del consumidor, la mayor transparencia, y la contribución al establecimiento de reglas claras que contribuyan a la paz y a la democracia.

Al respecto Ibárgüen llamó la atención sobre el hecho de que la mayoría de enfoques se centran en los productores, cuando lo más importante son los consumidores, que somos todos. “El libre comercio es el mejor aliado de los pobres”, dijo; y luego puso el ejemplo de China, en donde 400 millones de personas dejaron la pobreza, según estudios del Banco Mundial, luego de las reformas de 1978 y de la apertura comercial de 1990. 

Exito desbordante
El foro Perspectivas, denominado TLC, ¿oportunidad, o amenaza?, despertó mucho
interés público. Se estima que, en la Universidad Francisco Marroquín fueron atendidas unas 1,800 personas, tanto en el Auditorio Juan Bautista Gutiérrez, como en el Auditorio New Media, y en otros salones donde fue transmitido el foro. Así mismo, el Centro de Recursos Digitales New Media, de esa casa de estudios, hizo un webcast del mismo, el cual fue visto por casi 800 personas, 71 de las cuales participaron en el chat, en forma paralela al foro. En el sitio Web de aquel Centro, el foro se encuentra disponible en
[1]
http://www.newmedia.ufm.edu.gt/pagina.asp?nom=perspectivas

TV Universidad, de la Universidad de San Carlos de Guatemala, también transmitió en vivo el foro y en diferido, por medio de Comtech, UHF, Cable Red, e Intercentro.