Fernando Biguria, estudiante de sexto año de Medicina en la UFM  
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Es difícil creerlo al principio; pero luego de un tiempo, en el centro cardiológico más importante de los Estados Unidos (y quizá del mundo entero), la Cleveland Clinic Fundation, me di cuenta de que me encontraba completamente desfasado en el tiempo. Debí sentirme unos treinta años adelante en cuanto a la tecnología y tratamientos que se le ofrecían a los pacientes.

Así se expresó el estudiante de la Facultad de Medicina de laUniversidad Francisco Marroquín, Fernando Biguria, quien se encuentra cursando su sexto año de estudios e hizo su rotación electiva en la Cleveland Clinic, de Ohio, Estados Unidos.

La experiencia que relata Biguria dio inicio con un paciente que fue transportado de otro hospital muy reconocido en la Unión Americana.

Este paciente era un hombre de 32 años, que había sufrido un infarto masivo, y entro en fallo cardiaco subsecuente. En el hospital donde fue inicialmente tratado, se dieron cuenta de que no bastaba un balón de contrapulsación para mantenerle una presión arterial adecuada. Fue trasladado, y al nomás ingresar al intensivo, recibió un dispositivo de asistencia ventricular bilateral (este tipo de tecnología es casi in imaginable en nuestro país hoy en día). El paciente se recuperó poco a poco, y eventualmente lo ví salir caminando del hospital; si no hubiese sido por la calidad de atención recibida y la disponibilidad de tecnología de punta, esta persona hubiera fallecido, añadió el estudiante.

Biguria realizo su rotación de electivo, gracias al convenio de nuestra Facultad de Medicina con la Cleveland Clinic Foundation, explicó el doctor Edgar López, secretario de aquella Facultad. Su electivo fue en las áreas de cardiología y cirugía cardiovascular, en las que la Cleveland Clinic Foundation es la numero 1 en los Estados Unidos y probablemente la numero 1 de corazón en el mundo, agregó.

El estudiante permaneció en la Clínica durante julio y agosto de 2003. Destacó significativamente y recibió su evaluación, la cual fue A+ .

Treinta años de adelanto tecnológico, es una diferencia abismal, es la medicina del primer mundo, y es por esto que puedo decir que tuve la dicha de tener otra perspectiva de lo que la medicina puede llegar a ser. Es precisamente por esto que se puede decir que he tenido un vistazo al futuro, concluyó Fernando Biguria.

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