Sobralias en la fuente de la Biblioteca Ludwig von Mises

El campus de la Universidad Francisco Marroquín es rico en orquídeas y hongos; y con las primeras lluvias de cada año, ambas familias coinciden en mostrar algunos de sus ejemplares más hermosos.

En realidad, en el campus hay dos tipos de hongos.  Los vegetales, que adornan los jardines y el
Arboretum  de la Universidad; y los del Museo Popol Vuh.  Las piedras hongo de los mayas, adornadas con figuras de animales y seres humanos, son un misterio.

Una hipótesis las relaciona con los ritos de consumo de hongos para ver visiones y comunicarse con los dioses.  Sin embargo, siendo que las piedras hongo se encuentran dispersas por los campos, sin patrón aparente, algunos cuestionan esa posibilidad.  Se plantea, entonces, la hipótesis que sostiene que podrían ser marcadores que limitan los terrenos; pero siendo que son marcadores móviles, su practicidad en tal sentido es puesta en duda. 

Una tercera posibilidad es que los mayas utilizaran las piedras hongo para señalar, durante la temporada seca, el lugar donde hubo hongos durante la temporada anterior de lluvias.

La cuarta hipótesis es que como los hongos salen durante las primeras lluvias, los mayas sacaban las piedras hongo a los campos con el propósito de engañar a los dioses.  De modo que cuando ellos vieran las piedras dijeran ¡Ah, es tiempo de mandar la lluvia! y diera comienzo la temporada lluviosa.

En el campus de la UFM, durante esta temporada, se pueden ver distintas variedades de hongos que recuerdan las piedras hongo de los mayas.  Igualmente se observan distintas orquídeas en plena floración, o iniciando su proceso de floración.

Las orquídeas se caracterizan porque tienen sus órganos sexuales ubicados en una columna (a diferencia de los estambres y pistilos que lucen otras flores) y porque siempre tienen tres sépalos y tres pétalos.  Uno de ellos modificado, con forma de labio y por ello es conocido como labelo.  El mismo sirve como pista de aterrizaje  o como señuelo, para los agentes polinizadores.

Aquí abundan las encyclias, epidendrums, oncydiumsy cattleyasentre otros géneros.  En el área las hay epífitas y terrestres.  La mayoría de ellas son nativas del área; pero otras han sido rescatadas y ubicadas aquí.

En la UFM, reconociendo que vivimos en una sociedad de personas libres y responsables, nos hemos fijado la meta de proteger el área donde se encuentra el campus, organizar un arboretum y proteger uno de los últimos remanentes de bosque montano en la ciudad de Guatemala, así como establecer una reserva biológica y un lugar de entretenimiento.

El 22 de mayo de 2006, el columnista Juan Luis Font, de El Periódico, escribió: ¿Ha visto lo que la diseñadora del jardín del campus central de la Universidad Marroquín consiguió hacer en la hondonada entre Vista Hermosa y Ciudad Vieja? Es una obra de arte.  Otros medios se han referido al campus de la UFM; tal es el caso de un reportaje por Francisco Méndez, publicado en la Revista Domingo de Prensa Libre el 13 de junio de 2004; y el de la revista Selecciones, de mayo de 2002, que al referirse a la reserva biológica de la UFM dijo que en ella “la vegetación se ha extendido y han regresado numerosas especies animales.

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