En la Sombra de Tikal y El Perú: Las Inscripciones Jeroglíficas del Occidente de Petén fue el título del taller del IX Seminario Internacional de Epigrafía Maya, impartido por Dmitri Beliaev, de la Universidad Estatal de Rusia de Humanidades; el Centro de Estudios Mayas Yuri Knórosov y la Universidad Olga y Manuel Ayau Cordón; y Marie Botzet, de la Universidad de Bonn.

Participantes en el taller del IX Seminario Internacional de Epigrafía Maya, en el Museo Popolvuh, de la UFM. Foto de Relaciones Públicas.
Durante el seminario, celebrado del 27 al 31 de julio del 2026 y organizado por el Museo Popol Vuh y el curador Camilo Luin, en la Universidad Francisco Marroquín, hubo conferencias magistrales en las que expertos de distintas partes del mundo expusieron sus investigaciones más recientes.
Desde hace nueve años, este encuentro constituye una oportunidad valiosa para profundizar en el estudio de la escritura jeroglífica maya y conocer los avances más recientes de la investigación epigráfica.
«Elegimos trabajar el occidente de Petén porque ya hemos trabajado ahí, con los textos de esa área, y hemos visitado la región durante las temporadas de mi proyecto Atlas Epigráfico de Petén, en el 2003, 2016 y 2019. Es un área poco conocida y tiene muchos sitios valiosos, con textos que proporcionan mucha información sobre la historia y la religión de los mayas», explicó Dmitri Beliaev.
«Durante el seminario trabajamos entre colegas y discutimos los textos. También es una oportunidad para aprender y encontrar cosas nuevas al conversar con quienes participan en el taller. Entonces, siempre estamos muy agradecidos con los estudiantes e interesados que vienen a este evento», agregó el epigrafista.
«El seminario es una oportunidad para compartir los resultados de proyectos nuevos. También aprendí mucho al platicar con los asistentes y hablar sobre temas problemáticos de la epigrafía. Además, me ayuda a profundizar en un tema y platicarlo con los demás», dijo Marie Botzet.

Expertos y estudiantes trabajan textos en equipos. Fotos por Luis Figueroa.
«Me encanta el seminario porque incluye el taller. Regularmente, las clases que uno recibe de epigrafía son más teóricas que prácticas, y aquí se practica de lleno durante tres días. Para mí, eso es invaluable. Me gustan los dos días de conferencias porque vienen especialistas en el tema, a quienes luego solamente puedes ver aquí. Me gusta que sea un ambiente pequeño, no masivo, sino uno en el que se está en contacto directo con las personas que trabajan ese tema», comentó Liliana González Austria Noguez, historiadora del arte.
«Como cada año, nos reunimos a discutir textos jeroglíficos y a ver las nuevas adquisiciones que hay en el Museo Popol Vuh y en la Universidad Francisco Marroquín. Además, tenemos invitados de lujo. Entonces, nos gusta mucho trabajar aquí y ojalá siga siendo igual de agradable», expresó la arqueóloga María Elena Vega.
«Procuro venir cada año al seminario de epigrafía, pues soy aficionada a la escritura antigua. Lo que marca el Seminario Internacional de Epigrafía es que quienes llegan a dar los talleres son epigrafistas de alto nivel, con mucho conocimiento. Este año tenemos la dicha de tener las ponencias de Dmitri Beliaev, que está sumamente reconocido en el medio, y de Marie. Entonces, siempre es un gran aprendizaje. Hay mucha información nueva que cuesta un poquito retener o recordar, pero siempre es una experiencia muy agradable», dijo Laure Pierrele.
«Siempre vengo porque es un grupo genial y nos divertimos aprendiendo», comentó el arqueólogo Manuel Antonio Portillo, aficionado a la escritura maya.
«Participo en estos talleres porque son casi la única oportunidad que tenemos para acercarnos a profesionales de la epigrafía. Es una semana con mucha interacción y mucho aprendizaje», añadió Tiffany Zamora, arqueóloga.
Por su parte, el arqueólogo José Pech dijo: «este seminario es una buena plataforma para aprender más sobre epigrafía maya con varios especialistas nacionales y extranjeros».

El Seminario Internacional de Epigrafía Maya incluye talleres y conferencias. Fotos por Camilo Luin.
Las conferencias del 30 de julio fueron:
«Documentación fotogramétrica de monumentos en colecciones públicas de Guatemala», por Juan Francisco Saravia y César Alberto Enríquez, del Departamento de Registro de Bienes Culturales y Coloniales, Guatemala.
«Explorando enigmas: inquietudes y observaciones sobre la escritura jeroglífica maya (parte II)», por Miguel Pimenta-Silva, del Centro de Historia de la Universidad de Lisboa y la Universidad del Valle de Guatemala.
«La derrota inscrita: cautivas en el arte maya», por María Elena Vega, del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
«Versos en piedra: retórica y oralidad en la Escalera Jeroglífica de Sabana Piletas», por Elena San José Ortigosa, de la Universidad Complutense de Madrid.
Las conferencias del 31 de julio fueron:
«Cambios en el patrón de asentamiento durante el periodo clásico tardío-clásico terminal (700-900 d. C.) en Tikal: el caso de los grupos estilo 6B-II», por Maycol Emanuel Flores Retana, del Atlas Arqueológico de Guatemala.
«Los tres puntos del elemento hix en el arte maya», por Nicholas Hellmuth, de la Foundation for Latin American Anthropological Research.
«Sáastun: epigrafía digital asistida por la inteligencia artificial», por Benjamín González, investigador independiente.
«De maya a tolteca: el reuso y resignificación de una concha», por Liliana González Austria Noguez, del Colegio de Hidalgo.
Cipactli: la diosa cocodrilo, documental comentado por Hugo Chávez, del Seminario Tláloc de Universidad Nacional Autónoma de México.
Entre inscripciones, preguntas y conversaciones con especialistas, durante cinco días la UFM fue un espacio para leer el pasado maya directamente en las huellas que sus protagonistas dejaron escritas.
Contacto:
Museo Popol Vuh
kluin@ufm.edu
Guatemala, 1 de septiembre del 2026
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