Las arañas bananeras pueden ser vistas, en la UFM, entre julio y octubre
Foto por Nick Loven

Desde hace varias semanas el campus de la Universidad Francisco Marroquín, y su Arboretum, se encuentran decorados por magníficas telas de araña que frecuentemente rebasan el metro de diámetro.  Dichas telas son obra de la Nephila clavipes, o araña bananera; también conocida como golden silk orbweaver, golden silk spider, y calico spider.

“Esta araña no es venenosa; y únicamente muerde como defensa en el caso de ser agarrada o pinchada. En todo caso, su mordida solo provoca un dolor localizado en la zona de la mordedura y una zona pequeña de enrojecimiento alrededor de la mordida, la que se desvanece minutos después’, explicó Héctor Castañeda, especialista en hymenópteros y coleópteros, del 
Arboretum de la UFM.

“Los adultos de la especie sólo están presentes una vez al año y tejen su tela para efectos reproductivos todos los años durante los meses de julio, agosto, septiembre y octubre en el borde de bosques, jardines, senderos y en las cercanías de cuerpos de agua, en donde por lo general la podrá observar a bajas alturas y en algunos casos tejen su tela entre las líneas utilitarias como luz, teléfono, cable y otras.  La presencia y abundancia de dichas telas es únicamente estacional, de carácter no permanente”, añadió. 

“La hembra espera por sus presas en la parte superior de la tela, por lo que la misma no presenta una forma circular perfecta. Generalmente el macho ocupa una posición a 5 centimetros de distancia de la hembra, por sobre ella, para protegerla. Generalmente la hembra vive más que el macho”, indicó Castañeda.

“La hembra coloca de 2 a 4 capullos que contienen cientos de huevos cada uno. Algunas telas de esta especie pueden llegar a tener diámetros espectaculares de 1 a 2 metros, las que generalmente colocan por sobre el nivel superior de los arbustos, para tener una mejor oportunidad de atrapar insectos voladores”, comentó el experto.

“Sus presas son insectos voladores de tamaño medio a pequeño como moscas, abejas, avispas, palomillas y mariposas pequeñas, escarabajos voladores pequeños y libélulas.  La estrategia de ataque primario de esta araña hacia su presa, no es envolverlas en tela de seda, sino morderlas directamente, esa estrategia no le permite atrapar presas de mayor tamaño. Las propiedades físicas del hilo tejedor fabricado por esta especie sobrepasa la dureza del acero y del kevlar, este último utilizado para detener el impacto de las balas en chalecos blindados”, informó Castañeda.

“Debido al tamaño de su red, esta especie de araña sufre de cleptoparasitismo por parte de otras especies y géneros de arañas. Estas otras arañas se posan en la red de la araña Nephila, sin permiso, para robar las potenciales presas que caen en la misma”, explicó. 

“A los machos de la especie del género Nephila, propia del Japón, se le cría para enfrentarla en peleas de arañas. Los machos de la especie son enfrentados uno frente al otro sobre palillos de madera horizontales y se considera como perdedora aquella que es lanzada al suelo por su contrincante”, comentó.

“En el pacífico sur, las especies del género Nephila son inducidas a tejer sus redes en marcos hechos de bambú, los que una vez terminadas, son utilizadas para atrapar peces, funcionando la telaraña como una especie de red o ataraya. En esas mismas localidades también se comen a las hembras preñanas, tanto crudas como fritas, como una valiosa fuente de proteínas”, concluyó Castañeda.

En 2006, el Arboretum de la UFM ganó el premio 
 al mejor sitio Web educativo en Guatemala.