Los estudiantes son el activo más importante de la UFM

“Creemos que sólo las personas responsables pueden crear civilizaciones prósperas y pacíficas y que donde no hay libertad no florece la responsabilidad.

Creemos que sólo hay una justicia, la que consiste en dar a cada cual lo suyo, y que cualquier calificativo a la justicia tiende a causar conflictos y a destruir la justicia misma.

Creemos que una sociedad pluralista y democrática siempre dará mayores oportunidades de progreso y paz, pues en ella el único medio de adopción general de ideas es la persuasión, no la imposición; el respeto y no la violencia. En una sociedad pluralista, la múltiple y variada experimentación pacífica tiene amplio margen para suplir la falta de omnisciencia humana”, dijo el rector fundador de la Universidad Francisco Marroquín, Manuel F. Ayau, en su discurso inaugural de esta casa de estudios.

Aunque dicho discurso fue pronunciado el 15 de enero de 1972, la Universidad Francisco Marroquín fue fundada el 12 de agosto de 1971, por lo que ayer cumplió 36 años de vida, dedicados a la 
misión de  enseñar y difundir los principios éticos, jurídicos y económicos de una sociedad de personas libres y responsables.  

“Uno no puede estar sino orgulloso de los estudiantes y de los egresados de la Universidad Francisco Marroquín, cuyo compromiso con la búsqueda de la excelencia y con la búsqueda de la verdad, la libertad y la justicia los ha hecho puntos de referencia en donde quiera que se desempeñen. La lucha por los valores que compartimos en la UFM es fundamentalmente de carácter ético; y en ese campo trabajamos cada día por superar las expectativas que nos imponemos”, dijo el rector, Giancarlo Ibárgüen S., a referirse al 35 aniversario de la UFM.

Para la UFM, “la fortaleza y permanencia de una institución educativa descansa sobre la formación de los alumnos que selecciona cuidadosamente, tomando en cuenta, entre otros factores, su aptitud académica y su capacidad de liderazgo”.  En esta casa de estudios “la 
excelencia académica de los alumnos se manifiesta en su curiosidad intelectual, su disciplina, en cuanto se relaciona con el aprovechamiento de su tiempo y su asistencia a las clases, su capacidad de renuncia a gustos, satisfacciones y éxitos inmediatos, su cultivo de virtudes y valores fundamentales, la riqueza y selección de su léxico dentro y fuera del aula, su destreza para utilizar oportunamente los recursos puestos a su disposición”.  

Pruebas de la confianza internacional en el éxito de la UFM, en cuanto al cumplimiento de su misión y en cuanto a alcanzar la excelencia, fueron la celebración del 
Mont Pelerin Society Meeting, en noviembre de 2006; y el 
International Map Collectors´ Society Symposium, en febrero de 2007.

“La UFM ha centrado su atención en los principios básicos que diferencian a los países exitosos de los no exitosos.  Me refiero al mercado libre, al Estado de derecho, a la calidad de la educación, y al énfasis en el mérito y en los logros alcanzados”, dijo el economista Robert J. Barro en mayo de 2007, cuando recibió un doctorado honoris causa de la Universidad Francisco Marroquín.