Logos demanda un elevado nivel de compromiso.

No es una clase magistral, no hay exámenes ni calificaciones, pero exige un gran compromiso de los estudiantes de la Escuela de Negocios. Logos rompe con las formas tradicionales de la educación, es un momento en el que los alumnos aprenden a dialogar, a tener pensamiento crítico y a ampliar sus ideas.

Logos es un programa de actividades extracurriculares creado por la EN e integrado por propedéuticos, talleres, diálogos socráticos y simuladores a la carta, pues los estudiantes de maestrías personalizan su propio aprendizaje eligiendo qué actividades desean tomar. Eso sí, para graduarse de la EN los alumnos deben acumular 100 Logos (la unidad de medida de las actividades extracurriculares).

Logos busca desarrollar las habilidades que debe tener todo emprendedor tales como aprender a aprender por sí mismos, tomar riesgos, saber escuchar, tener pensamiento crítico y lograr pasión por lo que se hace.

Logos es una gran oportunidad para complementar la formación curricular de la maestría, ya que le permite a uno escoger los temas sobre los que desea profundizar. El enfoque de algunos temas es o más práctico o más humanista, lo cual le da diversidad y enriquece el programa. La metodología también me parece novedosa y enriquecedora, comenta Edgar Carlos Duarte, estudiante de la Maestría en Economía.

El programa ofrece una gran variedad de temas que van desde un análisis freudiano de las películas de Hitchcock hasta estudios económicos del deporte, desarrollo de habilidades de ventas, el pensamiento de Ludwig von Mises y muchos otros que estimulan los gustos más variados de los estudiantes.

El nombre del programa nace de la propia mística que envuelve la palabra logos. En la Antigua Grecia, logos tenía un campo semántico que se extendía, por un lado, a nociones tales como el lenguaje, el habla, el discurso, la conversación, la historia, la prosa y la proposición y, por el otro lado, al pensamiento, la razón, consideración, estima, la proporción y la analogía.

Los estudiantes cursan los seminarios de Logos paralelo a las clases regulares de sus respectivas maestrías. Cada Logo es dirigido por un facilitador y debe contar con un mínimo de 10 alumnos inscritos.

Los estudiantes firman un contrato en el que se comprometen a cumplir tres reglas: ser puntual, asistir siempre y leer el material designado. Si no cumple el contrato, debe reponer el 50 por ciento de los Logos que contiene el seminario al que se asignó.

Los facilitadores son profesores de la Universidad Francisco Marroquín, invitados extranjeros y profesionales que tienen una propuesta interesante para el programa. Las actividades extracurriculares son premiadas o castigadas por las fuerzas del mercado, pues si son mal evaluadas por los estudiantes ya no se vuelven a ofrecer. Los facilitadores tienen el gran reto de ofrecer temas que despierten el interés de los estudiantes.

Como el enfoque de mi maestría es más teórico, los logos han sido una excelente oportunidad para abordar temas más práctico sobre cómo hacer negocios y tomar decisiones acertadas frente a problemas reales en el lugar de trabajo, agrega Edgar.

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Contacto:
Carla de Hess
Escuela de Negocios
hess@ufm.edu



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