El sábado 29 se celebran 126 años del nacimiento de Ludwig von Mises

El 29 de septiembre de 1881, Ludwig von Mises nació en la ciudad de Lembert, ubicada en el imperio Austro-Húngaro.  Notable filósofo y economista, Mises es padre de la Praxeología y uno de los pensadores más distinguidos de la Escuela Austriaca de Economía.

Mises visitó Guatemala en 1964, invitado por el Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES); y en la Universidad Francisco Marroquín, la 
biblioteca lleva el nombre de Ludwig von Mises.  En 1975, su esposa Margit, visitó la UFM.

Durante los primeros años de su producción intelectual, los trabajos de Mises muestran una influencia de la Escuela Histórica Alemana.  Esta corriente de pensamiento era la más influyente en Europa y básicamente rechazaba no sólo la importancia del método teórico para alcanzar el conocimiento económico; sino que rechazaba la conclusión de Adam Smith en el sentido de que los mercados libres son confiables para alcanzar los objetivos a los que “la sociedad” debería aspirar (según los historicistas alemanes).  La escuela historicista se basaba en estudios históricos y estadísticos de industrias, regiones, y tiempos, entrelazados con prescripciones y conclusiones cargadas de valoraciones.  Ellos sostenían que contrario a la escuela teórica, la suya era “científica” porque era empírica.

Para muchos observadores, y especialmente para Carl Menger y sus discípulos en Viena, esta amalgama de ciencia e ideología, representada por la Escuela Histórica Alemana era una mezcla políticamente desastrosa, metodológicamente sospechosa y sustancialmente errónea.

Mises, en 1905, entro en contacto con el pensamiento de Menger, posiblemente por medio de su obra  Grundsätze y esa obra “hizo de él un economista”.  Más tarde Mises asistió al famoso seminario que Eugene von Böhm-Bawek conducía en la Universidad de Viena.

En ese período, desde 1909, Mises trabajó en la Cámara de Comercio de Austria, un órgano semigubernamental relacionado con las políticas de comercio e industria.  Ahí hizo contacto con personalidades políticas, industriales y financieras, de Austria; y desarrolló experiencia en los campos académico y práctico.

Bajo la influencia de Menger y Böhm-Bawerk, Mises desarrollo su entendimiento sistemático de la economía; y en 1912 publicó  La teoría del dinero y el crédito, que le dio su lugar como teórico de la economía y le dio fama como uno de los máximos exponentes de la Escuela Austriaca. En 1913 fue admitido en la universidad como  privatdozent, una posición que le permitía dar conferencias, pero sin salario.  

Por supuesto que para entender a Mises es útil entender su entorno.  Un ambiente en el que se derrumbaba el imperio austro-húngaro, y en el que nuevos vientos económicos y políticos soplaban con ferocidad. Mises veía que mientras los profesores alemanes hacían propaganda a favor de las políticas imperiales, autoritarias, conservadoras, proteccionistas, armamentistas, socialistas y nacionalistas; los mengerianos se perfilaban como campeones del liberalismo y como la última fuente intelectual de esperanza para preservar la libertad y la civilización frente a los peligros que ofrecían el estatismo y el marxismo.  Mises había identificado, también, la línea directa que uniría la Escuela Histórica, con el nazismo.

Durante la I Guerra Mundial, Mises fue primer teniente en el frente de los Carpatos; pero en 1917 fue contagiado con tifoidea y regresó a Viena a trabajar en el Departamento de Guerra.

Viena, después de la I Guerra Mundial

Después de la Gran Guerra la reputación de mises como un intelectual estaba bien establecida.  Sin embargo, aunque en 1918 fue nombrado Profesor Asociado en la Universidad de Viena, nunca fue profesor de tiempo completo.  Hayek pensaba que era por antisemitismo; pero Mises creía que era por su pensamiento liberal clásico.  

Desde su posición en la Cámara de Comercio, Mises alcanzó a tener influencia nacional en Austria y según sus palabras era “el economista del país”.  Incluso persuadió al marxista Otto Bauer, de abstenerse de instalar un régimen bolchevique en Viena, durante el invierno de 1918-19.  Sin embargo, su éxito fue limitado.  Apoyado por pocos, Mises admite que lo único que logró fue diferir la catástrofe, ya que el colapso de los bancos y de la industria, en vez de ocurrir en 1921, ocurrió en 1931.

En 1922 su libro  El Socialismo fue muy bien recibido y lo puso a él en el ojo del debate público.

Fue en esos años cuando Mises adquirió su fama de obstinado e intransigente; rasgos que sus amigos interpretaban como expresiones de su consistencia, su incorruptibilidad y de su coraje intelectual y político. “Siempre hice una distinción clara entre mi actividad científica y mi actividad política.  En la ciencia, la componenda es una traición a la verdad.  En la política, la componenda es inevitable… en la Austria de la posguerra yo era la conciencia económica”, escribió.

Además de estar relacionado con la Universidad, durante ese tiempo, también dirigía su famoso Privateseminar que se reunía dos veces a las emana en su oficina de la Cámara de Comercio.  En él participaban jóvenes intelectuales vieneses que luego adquirieron fama como economistas, historiadores, sociólogos, o filósofos.  Entre ellos estaba Friedrich A. Hayek, Premio Nobel en Economía.

En 1927 Mises publicó su obra Liberalism.

Los años en Ginebra

En 1931 colapsó la economía austriaca y en 1933 Hitler alcanzó el poder en Alemania.  

En 1938, la noche en que los alemanes marcharon en Viena, los Nazis ingresaron al apartamento donde Mises había vivido con su madre, y se llevaron su biblioteca, sus escritos y sus documentos en 38 cajas que luego fueron 
descubiertas por Richard y Anna Ebeling en la Unión Soviética.

Afortunadamente Mises vivía, desde 1934, en Ginebra.  El había recibido una oferta para unirse a la facultad del Graduate Institute of International Studies.  Para Mises esos fueron años de devoción completa a problemas científicos.

En 1938, doce años después de haberle propuesto matrimonio,  se casó con  Margit  Sereny-Herzfeld, con quien visitó la UFM, en 1975  Los testigos fueron el jurista Hans Kelsen y el economista Gottfied von Harbeler. 

La paz que Mises encontró en Ginebra fue interrumpida por la II Guerra Mundial.  Y como él se encontraba en la lista negra de los Nazis, cuando los alemanes invadieron Francia, Mises aceptó emigrar a los Estados Unidos.

Ese fue un viaje lleno de peligros que duró un mes.  Por autobús, tren, avión y en barco, a traves de Francia, España, Portugal, y el Océano Atlántico, por fin llegaron a los Estados Unidos.

Los primeros años en Nueva York

Los Mises llegaron a Nueva York el 2 de agosto de 1940.  Estaban a salvo, pero la carrera de Mises había dado un gran salto atrás.  Había dejado un trabajo bien pagado en una institución prestigiosa y se hallaba ahora en un continente donde su nombre era desconocido, en el que no conocía bien el idioma y tenía casi 60 años de edad.

Aunque entró con una visa basada en una apresurada invitación de la Universidad de California en Berkeley, decidió no ir allá y quedarse en Nueva York.

Esos primeros años en los Estados Unidos fueron muy duros, tanto desde el punto de vista profesional como financiero.  Aunque sus amigos trataban de ayudarlo y daba conferencias en Columbia, Harvard y Princeton, no recibió ofertas serias de universidad prestigiosa alguna.  

En 1940 recibió fondos de la Rockefeller Foundation to the National Bureau of Economic Research como apoyo a su trabajo; Henry Hazlitt, que era editor del New York Times  lo contrató para una serie de trabajos entre 1942 y 1943; también la National Association of Manufacuters lo ayudó; y en 1945 trabajó con Leonard Read en la Foundation for Economic Education.  No fue hasta ese año que Mises fue nombrado Profesor Visitante en la Graduate School of Business Administration, de la New York University.

La vida entre 1945-1973

En 1946 empezó a escribir su obra magna
[ La acción humana], misma que fue publicada en 1949.  En ella concentra, en forma sistemática sus ideas originales acerca de la economía, el método económico, el proceso de mercado, y las teorías de los ciclos económicos y monetarios, entre otros.  Pero sobre todo Mises incluyó su apreciación sobre el significado crucial que tiene el entendimiento de la economía, para la defensa y preservación de la libertad y de la civilización.

A pesar de ello, para 1950 Mises era prácticamente ignorado entre los economistas estadounidenses.  En sus clases y seminarios en la New York University sólo atraía un pequeño, pero prestigioso grupo de estudiantes y académicos.  Entre ellos Murray Rothbard, Hans Sennholz, Joseph Keckeissen, Israel Kirzner, Percy Greaves y Betina Bien-Greaves. La obra de Mises continuó en libros como The Anti-Capitalist Mentality en 1956; y Teoría e Historia, en 1957.

Para 1969 hasta la American Economic Association reconoció las contribuciones de Ludwig von Mises a la ciencia económica y lo nombró Distinguished Fellow.  En ese año dejó de impartir su seminario en la New York University y en la Foundation for Economic Education dejó de darlos en 1972.

Ludwig von Mises murió dos semanas antes de su cumpleaños número 92, el 10 de octubre de 1973; y este sábado se celebran 126 años de su nacimiento.

Esta nota está basada en Israel Kirzner. Ludwig von Mises. Wilmington, Delaware. 2001.  Más información sobre Mises y la Escuela Austriaca en 
www.mises.org