La pata de la UFM con sus patitos recién nacidos.

Doce patitos nacieron a inmediaciones de la fuente de la Biblioteca Ludwig von Mises, de la Universidad Francisco Marroquín.

Desde abril de 2015 una pata llegó al campus de la UFM y se instaló en aquella fuente que es el hogar de peces y tortugas.  La pata se ganó el cariño de estudiantes, profesores, administrativos y directivos de La casa de la libertad, en parte por su mansedumbre y en parte porque fue novedad.  

Hace unos meses Marialys de Monterroso, fiduciaria de la UFM, trajo una pareja de patos –macho y hembra– para que le hicieran compañía a la pata; y el arreglo resultó en la docena de patitos que nacieron en la noche del 4 de mayo pasado.

La especie del pato es Cairina moschata.  Le llaman pato casero, pato mudo, pato real y en inglés Muscovy duck.   Es una especie originaria de América tropical.  Está distribuido desde México hasta el centro de Argentina y Uruguay.  Otras fuentes mencionan que esta especie fue introducida a México durante la colonia, desde Perú.  

Son aves con una dieta amplia, se alimentan de semillas, granos, plantas acuáticas crustáceos e incluso pequeños peces y cangrejos.

Estos patos miden de 66-87 cms. Los machos pesan de 2-4 kg. y las hembras 1-2 kg. Los machos son considerablemente más grandes que las hembras; pero el plumaje es similar en uno y otro sexo. La coloración del plumaje va de un café-negruzco a negro y posee plumas con colores tornasoles en matices verdes a morados o púrpuras en la parte superior. Sus hombros y la cara inferior de las alas son de color blanco. Los ejemplares viejos de la especie desarrollan una cresta. Las formas domesticadas de esta especie presentan coloraciones negra, blanca, negra y blanca y verde y blanca.

En 2009 dos garzas pasaron unos días alimentándose y descansando en la fuente de la Biblioteca von Mises para luego alzar el vuelo.

El Arboretum de la UFM ofrece las lecciones perdurables para todos aquellos interesados en proteger el medio ambiente:

•    Que son las personas en lo particular quienes deben preocuparse y responsabilizarse de su entorno, procesando la información específica de tiempo y lugar de sus localidades para descubrir nichos ecológicos.

•    Que no existe incompatibilidad entre el crecimiento económico y la calidad del medio ambiente. Al contrario, mientras mayores son los ingresos de la personas, mayores son los recursos que se pueden poner a la disposición de la protección del medio ambiente.

•    Que la efectiva protección del medio ambiente depende del establecimiento de instituciones que protejan los derechos individuales. El reconocimiento de la propiedad privada constituye una condición esencial para mejorar la calidad del medio ambiente. Esto permite ampliar los procesos de mercado que generan los recursos para mejorar el nivel de vida de las personas y, además, para crear espacios de alto valor ecológico.

Contacto:
Carmen María Mejía
Arboretum
cmmejia@ufm.edu

Guatemala, 6 de mayo de 2017.