Dulce Franco, en su oficina de la Biblioteca Ludwig von Mises

“Alfabetización informativa se refiere, en esta era en la que tenemos acceso a mares de información,  a que el estudiante aprenda a encontrar, evaluar y utilizar la información de manera eficiente. De esta forma los estudiantes  adquieren un aprendizaje para toda la vida y pueden aplicarlo en sus vidas personales y profesionales”, explicó Dulce Franco, coordinadora de servicios a usuarios en la Biblioteca Ludwig von Mises, al relatar su experiencia en el curso sobre Information Literacy al que asistió en la M.D. Anderson Library de la University of Houston.

“Durante el curso, obtuvimos las herramientas para crear, implementar y manejar un programa de slfabetización informativa en el campus; y como parte del curso, cada participante leyó un artículo sobre alfabetización informativa, y presentó ante el grupo, su interpretación del mismo. La mayor parte del tiempo se trabajó en grupos. En mi grupo tuve la excelente oportunidad de trabajar con bibliotecarios de la Gonzaga University, la California Lutheran University, la Christian Brothers University y la Texas State University”, explicó.

La metodología del curso giró alrededor de conferencias de parte de los instructores, quienes después nos guiaban para hacer trabajos en grupo para practicar los conceptos expuestos en sus conferencias. El curso se celebró del 14 al 19 de julio de 2006.

“De todas las conferencias que recibimos, la que más me impactó fue una impartida por Dane Ward y John Holmes. La conferencia se llamó So What’s a Program. En esta conferencia nos explicaron los elementos que un programa de alfabetización informativa debe de abarcar para que sea completo e involucre a todas las áreas de la universidad. De esta conferencia me quedó muy claro que parte importante del plan es que todos los miembros del campus que están involucrados en el proceso de aprendizaje de los alumnos, deben de comprender la importancia que tiene el hecho de que los alumnos desarrollen habilidades que los lleven ser usuarios inteligentes de la información”, explicó Dulce Franco.

“Para mí, una de las partes más interesantes del curso fue conocer el campus y conocer la Biblioteca M.D. Anderson, que es la biblioteca principal de la Universidad de Houston, y abarca todas las áreas excepto arquitectura, derecho, farmacia, optometría y música, las cuales están en bibliotecas independientes. Me llamó la atención que tiene amplias áreas donde se permite comer y beber, hacer ruido, hablar por celular. Y luego, tienen otras áreas de estudio donde se requiere silencio absoluto. En todas las áreas se permite el ingreso de bebidas. Una de las cosas que más me impresionó fue que tienen a disposición de los alumnos 4 amplios laboratorios de computación. Estos laboratorios de computación son utilizados principalmente para impartir cursos de investigación, uso de recursos bibliográficos, pero los estudiantes pueden también utilizarlas para hacer sus trabajos”, concluyó la coordinadora de servicios a usuarios.