PBL me ayudó mucho en los estudios en los Estados Unidos, dijo Roberto Rodriguez.

Roberto Rodríguez se graduó de la Facultad de Derecho en 2011. En el último año y medio estuvo cursando una maestría de derecho en la Columbia University en Nueva York. Luego aplicó al examen de la barra de ese mismo Estado, proceso que implicó dos meses de estudio intenso y disciplinado.

Los esfuerzos valieron la pena, ganó el examen, se colegió y ahora puede practicar la abogacía en Nueva York.

El egresado de Derecho considera que es un gran orgullo para la Facultad que varios de sus estudiantes hayan pasado exitosamente por el mismo proceso que él, y mencionó ejemplos como los de Sofía Escribá y Verónica Juárez.

Rodríguez atribuye gran parte de su éxito en el exterior a la preparación que recibió en la Universidad Francisco Marroquín:

Yo era estudiante cuando la Facultad empezó a usar el sistema Problem Based Learning (PBL). Estaba en tercer año y PBL cambió el enfoque y la forma en que los estudiantes se preparan y discuten para las clases. El cambio a PBL me ayudó mucho en los estudios en los Estados Unidos. Las clases allí implican mucha discusión, mucho análisis, mucha lectura, similar a lo que se hace en el PBL.

Su mayor reto en el exterior fue acoplarse al sistema académico estadounidense. Una vez en la maestría, Rodríguez se impresionó de la competencia, preparación y motivación de sus demás compañeros, tanto los de EE.UU. como los de otros países.

Un reto personal fue proponerme ir todos los días a la biblioteca y estudiar. Pero el reto más grande fue probablemente el de la barra. Lo comparo un poco con la experiencia de los privados aquí en Guatemala, pero la diferencia es que uno como extranjero no toma todos los cursos que llevan los estudiantes de una facultad de derecho en los Estados Unidos, que son tres años de clases. Entonces uno debe sentarse dos meses y aprender todo un sistema legal. Es pura disciplina, rutina y repetición.

Rodríguez recomienda a quienes quieren estudiar en el extranjero que busquen, porque hay muchas opciones, como programas de becas e intercambios, que muchas veces pasan desapercibidos. Por ejemplo, él aplicó al programa de beca-crédito Guatefuturo.

También exhorta a los estudiantes a enfocarse bastante en la academia, participar en competencias de derecho, ser auxiliar de cátedra o lograr una excelente trayectoria académica. Todo ello suma puntos a la hora de aplicar a una maestría.

Uno no tiene que tener miedo. Hay que aplicar a varias universidades. Hay que quitarse el miedo de apuntar a lo más alto porque uno tiene muchas posibilidades de estudiar en una buena facultad, agrega.

Contacto:
Milton Estuardo Argueta
Decano de Derecho
margueta@ufm.edu



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