Daniel del Pini, Geraldina Baca-Spross y Amable Sánchez con ocasión del cierre del Festival Bravissimo 2012.
Foto por Lowell Hendrix.

A punto de despedir el año y, junto con éste, un festival de gran calidad y éxito, la Organización para las Artes Francisco Marroquín preparó dos grandes recitales que giraron en torno a la música de España, junto con el pianista español Daniel del Pino, quien ya se había presentado en Guatemala en Piano Extravaganza.

El primer concierto, denominado La fiesta del Quijote, se llevó a cabo el 8 de noviembre en el Auditorio Juan Bautista Gutiérrez y el segundo, Del Guadalquivir al Pensativo, tuvo lugar dos días después en el histórico recinto del Museo de Arte Colonial de La Antigua Guatemala.

Los conciertos portaron como estandarte la imagen de El Quijote de la Mancha, por lo que además de la música hubo lecturas de segmentos de la más grande y notable obra escrita en idioma español, intercaladas entre la música de regiones donde cabalgó el hidalgo caballero de la Mancha, según el libro de Cervantes.

Las lecturas estuvieron a cargo del poeta, filólogo y conocedor de la obra de Cervantes, Amable Sánchez.

Los conciertos de Daniel del Pino fueron extraordinarios por varias razones. En primer lugar, fueron la clausura del Bravissimo 2012, pero eso no es lo más importante. Lo increíble fue la fusión de la música con las lecturas de “El Quijote” en el concierto “La fiesta del Quijote” y la poesía que se dio en el concierto en el Museo Colonial de Antigua, expresó Geraldina Baca-Spross, presidente de la Orpafm.

El programa para cada concierto fue totalmente diferente. Se enlazó las Tres danzas del pianista y compositor guatemalteco, Manuel Herrarte, a las obras de Manuel de Falla, Enrique Granados, Federico Mompou e Isaac Albéniz, que se ejecutaron en La fiesta del Quijote, como una alusión al vínculo siempre latente entre España y Guatemala.

Para complementar el banquete musical, se agregó un impresionante buffet de paellas españolas de diferentes regiones tanto cercanas al mar como a la sierra. Así se logró que el público degustase la paella mixta tradicional, la paella barcelonesa, la paella de la sierra y el fideuá, un exquisito plato elaborado a base de fideos tostados y mariscos completando la suculenta cena con una crema catalana.

Durante la función del sábado 10 se unieron simbólicamente los dos ríos que le dieron nombre al segundo recital, el Guadalquivir y el Pensativo.

Don Amable escribió unos versos bellísimos sobre el río Pensativo. El entendimiento entre Daniel y don Amable fue extraordinario. Don Amable recitó versos de García Lorca y de Antonio Machado al inicio de la primera parte; al inicio de la segunda con una emoción muy grande, recitó su propio poema. La música fue impecablemente ejecutada por este gran pianista español, que fue elegido como el Artista Bravissimo del año y calificado con el 10 summa, la gradación máxima que otorga la Organización para las Artes, agregó Baca-Spross.

Increíble parece que hasta el gran compositor y pianista húngaro, Franz Liszt, se sintió inspirado y seducido por la música española, particularmente aquella de Andalucía. Su Rapsodia Española es pintoresca y alegre y es la primera vez que se ejecutó en Guatemala, durante el recital de Daniel del Pino en el Museo de Arte Colonial.

Además de la Rapsodia Española, el segundo recital contó con obras de Albéniz y Turina y cerrará con la virtuosa Sonetos del Petrarca también de Franz Liszt.

Los conciertos fueron copatrocinados por la Fundación Joaquín Achúcarro en honor del octogésimo cumpleaños del mítico pianista español.

Contacto:
Geraldina Baca-Spross
Presidente de la Orpafm
arteopa@ufm.edu



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