Estudiantes de Derecho, en la Biblioteca Ludwig von Mises, de la UFM.

A 38 años de haberse fundado, la Universidad Francisco Marroquín continúa granjeándose el reconocimiento, nacional e internacional, como una organización académica única en su clase, que se distingue por defender y difundir los principios sobre los cuales se fundan las sociedades de personas libres y responsables.

El 12 de agosto de 1971 la casa de la libertad fue fundada por un grupo de personas que años atrás se dieron a la tarea de investigar qué impedía el desarrollo en Guatemala. No contentos con las teorías económicas que estaban en boga, aquellos curiosos intelectualmente se cruzaron con las ideas de la Escuela Austriaca, cuyos pensadores explican la economía a partir de la acción humana, entendiendo al humano como una realidad individual. Tras leer y entender las obras de los autores más prominentes, el grupo concluyó que era importante educar a la élite intelectual del país si se quería transformarlo.

Vea, aquí, fotografías históricas de la UFM.

Manuel F. Ayau, rector emeritus y uno de los fundadores de la UFM, ha acompañado a esta casa de estudios durante sus casi 40 años de vida. Para él, la UFM ha superado con creces nuestras optimistas ilusiones. Ha tomado tiempo, esfuerzo y atinadas decisiones de los dos rectores que me siguieron, y de los consejos directivos, en la selección de profesores, alumnos y programas innovadores, siempre de acuerdo con la filosofía y misión que inspiró e indujo a los fundadores a establecer la institución. Con la calidad de los graduados y otras actividades ha logrado la excelente reputación, inclusive internacional, de la que estoy muy feliz y orgulloso.

La Universidad Francisco Marroquín también su fundó bajo el pilar de la excelencia académica, entendida esta como la calidad de ideas, principios y actuaciones de quienes, como profesores o alumnos, se sitúan habitualmente por encima del simple cumplimiento material y rutinario de su deber, constituyendo ante todo un ejemplo vivo de vida coherente.

María Carrascosa, estudiante de la Facultad de Derecho afirma que la búsqueda de la excelencia ha significado para ella acostarse tarde estudiando, investigar más allá, no quedarse con dudas, entender la filosofía de la universidad, participar en actividades fuera de aulas, ser representante estudiantil. Todo eso me ha quitado un poco de mi vida, pero me ha convertido en una persona más completa. Ser excelente es ser responsable, es hacer las cosas porque uno quiere, no porque alguien más espera algo de uno. En la medida en que nuestros actos son congruentes con nuestras metas se es libre.

En su constante búsqueda por la excelencia académica, la UFM también le ha sacado provecho a la tecnología de vanguardia. Ejemplo de ello es el sitio Web Lienzo de Quauquechollan y el Departamento de Recursos Digitales New Media, sobre el cual el rector, Giancarlo Ibárgüen S., explica que es la página web más visitada de la universidad. Nos ayuda a difundir la excelencia académica y la misión de la universidad. Buena parte de las conferencias que tenemos ahí, publicadas libremente, tienen que ver con temas del libre mercado, la importancia de la defensa de los derechos individuales, sobre las fuentes del derecho. Nos visitan personas con curiosidad intelectual de todo el mundo, particularmente de América Latina y España.

Como parte de sus archivos, New Media tiene filmado al doctor Ayau explicando por qué se fundó la universidad, y es la esperanza del rector Ibárgüen de que si algún día alguien piensa desviar el rumbo de la universidad, todo lo que tiene que hacer otra persona es regresar a los videos de New Media y asegurarse que la universidad mantenga su rumbo, defendiendo su misión.

La casa de la libertad también significa una experiencia importante para la vida de muchos de sus estudiantes como la recién graduada de la Facultad de Ciencias Económicas Susette España. Ella comenta que la universidad ha sido el espacio donde he podido retar mi propio pensamiento y evolucionar en mis ideas. Para mí es un bastión de la libertad, lleno de energía, de personas que creen y luchan por una vida en libertad y donde yo encuentro energía, pasión y coraje para también defenderla.

La reputación de la casa de la libertad no termina en Guatemala. Aquí apenas comienza. Su constante trabajo, encaminado a cumplir su misión y la excelencia, le ha permitido ser anfitrión para la Thirty-Fourth Annual Conference of th Association of Private Enterprise Education en 2009, el International Map Collectors’ Society Symposium en 2007 y la celebración del Mont Pelerin Society Meeting en 2006, entre otros. Y el futuro no puede ser más que prometedor, ya que, tal y como lo señala el rector Ibárgüen, la universidad seguirá teniendo excelentes instalaciones y tecnología, y la calidad de las ideas de las personas que trabajan para la UFM irán cobrando más importancia.

Contacto:
Giancarlo Ibárgüen S., rector
rectoria@ufm.edu



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