Jaime Poveda, Augusto De León, Gabriel Orellana y Enrique Asturias durante Episodios de la Historia Patria, en la UFM.

La defensa del juicio contra el ex presidente Manuel Estrada Cabrera fue el tema sobre el cual giró la conversación de los Episodios de la Historia Patria, actividad celebrada el 24 de septiembre de 2010, durante la Semana Jurídica de la Facultad de Derecho de la Universidad Francisco Marroquín.

La conversación estuvo integrada por los abogados Gabriel Orellana y Enrique Asturias, el ex decano de la Facultad de Arquitectura, Augusto de León; y Jaime Poveda.

Todos ellos sostuvieron un rico diálogo que se centró en el polémico juicio contra Manuel Estrada Cabrera, ya que él asumió su propia defensa de una manera, a juicio de los expositores, profesional y brillante.

En la primera hora, los cuatro apasionados por la historia de Guatemala describieron el contexto del país durante el gobierno de Estrada Cabrera. Para entender su período presidencial y su defensa, primero se debe entender a Guatemala de ese entonces, explicó Asturias.

Estrada Cabrera se graduó de abogado en Quetzaltenango, su ciudad natal, y recibió su título del propio Justo Rufino Barrios.

En esos años Guatemala estaba saliendo del modelo colonial. Era un país en formación, altamente influenciado por el cultivo del café, dejando atrás la producción del añil por el descubrimiento de colorantes sintéticos en Europa.

Luego de dos décadas, el gobierno de Estrada Cabrera empezó a desprestigiarse. Para 1919, el pueblo estaba cansado por una serie de factores como los desastres provocados por los terremotos de la época, una mala economía, la devaluación de la moneda y las secuelas de la Primera Guerra Mundial. Un papel sumamente importante en la caída del dictador lo tuvieron el recién formado Partido Unionista y la política exterior de los Estados Unidos de América.

Luego de que fue depuesto, a Estrada Cabrera se le imputaron una serie de crímenes, entre ellos las ejecuciones cometidas durante las distintas revoluciones que se fraguaron bajo su presidencia y las diversas sentencias y condenas que se dieron a lo largo de su gobierno.

El alegato de Estrada Cabrera, más que un alegato jurídico, fue uno político, argumentaron los expositores. Por los sucesos del momento, y el fuerte rechazo de toda la sociedad al ex presidente, sería muy difícil tener un juicio imparcial. El argumento de Estrada Cabrera se caracterizó por una redacción perfecta y totalmente convincente y por estar dividido en dos partes: la primera era una defensa por lo cargos, en donde respondió a cada una de las acusaciones, y la segunda fue un trabajo político, en la que indicaba todas las garantías que se le prometieron cuando fue depuesto, las cuales no se cumplieron.

La conversación estuvo acompañada por una exposición de fotos y de objetos de la época, como armas y periódicos, todos ellos pertenecientes a las colecciones privadas de los expositores.

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Contacto:
Milton Estuardo Argueta
Vicedecano de Derecho
margueta@ufm.edu



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