El artículo de Zachary Cáceres se halla en http://goo.gl/czwpto

A pesar de todo lo que se habla acerca de la innovación, la mayoría de las universidades todavía se ven igual que hace décadas o incluso siglos: multitudes de estudiantes aburridos sentados en filas de sillas, fingiendo escuchar una conferencia del profesor, observó Zachary Cáceres, director del Michael Polanyi College, de la Universidad Francisco Marroquín en Virgin.com

Virgin.com es un espacio que forma parte del grupo empresarial inspirado en los valores de Richard Branson para los negocios. 

La triste realidad es que ni los estudiantes ni los profesores parecen felices con aquel arreglo. Los estudiantes se sienten como un número sin rostro y se gradúan con credenciales que no siempre conducen a oportunidades. Muchos profesores se sienten subutilizados, distantes de sus alumnos y como engranajes de una máquina burocrática, añadió Cáceres.

El director del Michael Polanyi College explica que el MPC funciona como un mercado libre, donde el plan de estudios se desprende de los intereses y proyectos de los estudiantes. Los estudiantes tienen edades de 17 a 37. Todos los estudiantes trabajan en pos de una licenciatura plenamente acreditada que diseñen en una comunidad de aprendizaje. Al igual que un mercado, los estudiantes hacen todo por contratos. Estos contratos establecen los compromisos de cada estudiante, que diseñan sus cursos en torno a sus propios proyectos. Algunos optan por viajar. Algunos trabajan en grupos. Algunos consiguen un trabajo, u oportunidad de aprendizaje. Otros prefieren leer por su cuenta. No hay pedagogía impuesta desde arriba, por lo que todos pueden encontrar su estilo de aprendizaje y la oportunidad de que este se ajuste a sus necesidades y objetivos. El MPC no les dice a los estudiantes lo que deben aprender; sino que los ayuda a encontrar la manera de aprender las cosas que necesitan para lograr sus metas. Para mantener la rendición de cuentas, la administración les da seguimiento a los compromisos de los estudiantes como un juez impersonal.

Cáceres explicó que para prosperar, la universidad del siglo XXI  debe centrarse en los elementos humanos, tanto de la educación como de la comunidad, en la exploración libre de ideas heréticas, en el espíritu empresarial y en el desarrollo personal. Debemos liberar a los estudiantes de los límites del aula artificial. Debemos tratarlos como iguales. Por encima de todo, tenemos que darles rienda suelta en el mundo real y apoyar las grandes aventuras que van a construir por sí mismos. Con libertad y respeto, todos podemos ser sorprendidos por lo que los estudiantes pueden lograr, concluyó.

Contacto:
Zachary Cáceres
Michael Polanyi College
mpc@ufm.edu