El artículo de Pilar García de la Granja, sobre el MPC se halla en http://tinyurl.com/ogp3xeq.
El entorno de aprendizaje del Michael Polanyi College es colaborativo y centrado en el estudiante. La voz del estudiante es la voz principal en el aula y los estudiantes están siendo motivados a tomar un papel cada vez mayor y con más responsabilidad sobre su entorno y su proceso de aprendizaje. Con este fin en mente los estudiantes se entrenan en los distintos métodos de diálogo, indagación, lectura analítica, escritura y documentación, dinámicas de grupo y auto-gestión, explica la periodista española Pilar García de la Granja en el artículo Educación en libertad.

Durante su visita a la Universidad Francisco Marroquín en enero pasado, García de la Granja conoció el Michael Polanyi College, un nuevo proyecto que integra el estudio de las artes liberales con la acción humana, es decir, la praxeología. Su impresión del MPC la llevó a dedicarle unas palabras en El Huffington Post.

En el college, los estudiantes aprenden a auto-evaluarse y a evaluar a sus compañeros de clase en una cultura colaborativa que es “emocionalmente segura y dedicada a la sinceridad y a la transparencia”. Los estudiantes reciben retroalimentación cualitativa tanto de forma verbal, en sesiones personales con sus facilitadores (profesores), como de forma escrita. Y lo más llamativo para todos nosotros, acostumbrados a una nota y a un examen para medir la capacidad y los conocimientos adquiridos, es que tanto la evaluación como la retroalimentación forman parte de las habilidades y prácticas diarias de cada estudiante, explica.

A García de la Granja le sorprende que una universidad como la UFM se encuentre en medio de una de las ciudades más conflictivas de América Latina y que dentro de su campus se haya iniciado una nueva forma de enseñanza como lo es el MPC, donde obtener una buena nota en los exámenes no es el objetivo de los cursos:

Los exámenes en el MPC representan una oportunidad para los estudiantes para demostrar lo que han aprendido y recibir retroalimentación de cara a los siguientes pasos en su proceso de aprendizaje. Los exámenes en la educación tradicional suelen representar el fin del aprendizaje (aprobado o suspenso), cuando deberían ser usados como una invitación a aprender más. Esta es la razón por la que en muchas ocasiones son fuente de estrés […] En el MPC examinar es una herramienta más que puede ayudar a que los estudiantes aprendan a aprender, a afrontar disonancia cognitiva y a afrontar el fracaso y el error, pero en ningún caso es lo más importante.


El MPC se aparta de la forma tradicional de la enseñanza, por lo que los profesores y los estudiantes tampoco suelen llenar el perfil acostumbrado, como detalla la periodista:

Los profesores del campus de MPC son auténticos apasionados del proceso de aprendizaje de sus estudiantes. Trabajan sobre todo como coaprendices de sus estudiantes, facilitando el proceso de grupo y asesorándoles individualmente para tratar de alcanzar sus metas de aprendizaje. Se enfatiza mucho la lectura de textos originales y se aprende a criticarlos (buscar desde la raíz, y hasta la raíz). Como consecuencia los estudiantes llegan a considerar sus libros como profesores y se les escucha muy a menudo hablar más de lo que han aprendido de Euclides, Platón, y Newton que de las enseñanzas del profesor en cuestión.

Pilar García de la Granja es licenciada en Ciencias de la Información por el CEES, Universidad Complutense de Madrid. Estudió Relaciones Internacionales en la Universidad de Columbia en Nueva York, ciudad en la que trabajó como corresponsal para CNBC-Televisa.

En España ha desarrollado su carrera en Onda Cero y el grupo Intereconomía. Es columnista de La Gaceta y colaboradora de El Programa de Ana Rosa en T5, cadena en la que fue subdirectora de El Gran Debate. Es autora de ¡Me equivoqué! y de En qué jardín nos han metido: ideas prácticas para salir de la crisis.

Contacto:
Karen Meayens
Directora del MPC
Karen.maeyens@ufm.edu



.