María Rohers, Javier Santizo, y otro compañero de Blackstone Fellowship.

Andan conociendo más sobre su carrera, la abogacía, y haciendo nuevas amistades en distintas partes del mundo. Gabriela Muñoz, María Roehrs y Javier Santizo, estudiantes de la Facultad de Derecho, han pasado todas sus vacaciones de medio año en un programa que ha tenido impacto en sus vidas: Blackstone Fellowship.

Blackstone se dedica a formar abogados influyentes para que en un futuro se dediquen a la protección del derecho a la vida, la libertad religiosa y el matrimonio.

Muñoz y Rohers se encuentran en Chile. Gabriela trabaja para la ONG Investigación, Formación y Estudio Sobre la Mujer y en Proyecto Esperanza, apoyando la protección de la institución de la familia. La estudiante de derecho ha tenido el privilegio de tener reuniones con personas influyentes del país sudamericano y con colegios y universidades.

Es la mejor experiencia que he tenido en mi vida, me abrió muchas puertas, conocí a muchas personas, e hice muy buenas amistades. Ahora tengo una visión más amplia sobre lo que puedo hacer con derecho. Blackstone lo que hizo fue moldear y reafirmar mi forma de pensar sobre mi futuro y sobre toda mi vida. Me siento transformada y convencida sobre qué es lo que quiero hacer como profesional. Blackstone ha sido un momento crucial para mí, afirmó Gabriela.

María, por su parte, está en la Facultad de Derecho en la Universidad de los Andes, investigando sobre temas relacionados con el aborto con el objeto de rebatir la idea de legalizar dicha práctica. Roehrs coincide con Gabriela sobre el impacto que el programa ha tenido en ella:

¡Blackstone me cambio la vida! Siento que tengo un propósito como estudiante de derecho, que hay personas que nadie las puede defender como los no nacidos y que Dios me está llamando para que ayude a los que no pueden defenderse. Es una experiencia que le da dirección a la carrera. Además conocí a tantas personas alrededor del mundo luchando por defender los mismos valores.

Javier se encuentra en el viejo continente. Trabaja en Roma, Italia, en una oficina jurídica encargada de defender a órdenes religiosas, y en asuntos relacionados con el Estado del Vaticano. Su trabajo abarca varios temas, desde derechos humanos hasta derecho corporativo, pasando por derecho societario y comparado.

La experiencia Blackstone es verdaderamente inolvidable. Recomendaría definitivamente a cualquier estudiante participar. En primer lugar, se conoce a futuros abogados de las más prestigiosas universidades del mundo, contactos que te sirven para el futuro. Con esas personas también se forman amistades muy fuertes. Otra característica importante es que te abre los ojos para ver exactamente qué tan mal está el mundo en cuanto aspectos morales se refiere y entender que podemos usar nuestra carrera como una herramienta al servicio de la sociedad, explicó Javier.

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Contacto:
Milton Estuardo Argueta
Decano de Derecho
margueta@ufm.edu



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