Mohamed Yunus, Premio Nobel de la Paz, 2006

“Cuando el Grameen Bank empezó a gestionar el inicio de sus operaciones en Guatemala, se avocó a la Universidad Francisco Marroquín para conocer más del país y para obtener conocimiento de la realidad local. En septiembre de 2005, cuando se tuvo la visita del profesor 

, miembros del equipo de SIFE-UFM realizamos una presentación sobre Guatemala, especialmente en lo referente a datos de pobreza. Elaboramos un mapa de pobreza, debido a que el Grameen enfoca su programa de microcréditos a los más pobres entre los pobres. Posteriormente, Oscar Chiquitó (exalumno de la UFM) acompañó al equipo del Grameen en sus visitas al interior del país, específicamente al departamento de Sololá”, relató Edwin Xol, miembro de Students in Free Enterprise-UFM, al comentar y celebrar la entrega del 
Premio Nobel de la Paz al bengalí Mohamed Yunus ya a su Grameen Bank.

“Yunus ha demostrado ser una personalidad con liderazgo, capaz de traducir visiones en acciones prácticas en beneficio de millones de personas”, señaló el Comité Nobel.

Por su parte, Luis Pedro del Valle, abogado de Grameen en Guatemala, y graduado de la UFM, explicó que en octubre del año pasado, Wholeplanet Foundation y Grameen Trust unieron esfuerzos para desarrollar un programa de microcrédito en Guatemala, utilizando la metodología del Grameen Bank fundado por el Premio Nobel de la  Paz 2006, Mohamed Yunus.   Esta metodología se separó de los esquemas comunes que predominaban para calificar como sujeto de crédito; y los aspectos fundamentales de la metodología Grameen son los siguientes:

1.  Se otorgan créditos desprovistos de formalidades; o sea que no se firma un documento que es exigible y cobrable ante los tribunales y no se exige un cosa como garantía.

2.  Se otorgan principalmente a mujeres y ellas lo destinan a la adquisición de algo que posteriormente les genere ingresos; por ejemplo, adquisición de un teléfono móvil para después alquilarlo entre miembros de la comunidad.

3.  Se exige el agrupamiento de las beneficiaras del crédito y reciben sus préstamos en forma sucesiva, dependiendo, en todo caso, del cumplimiento de las anteriores.  Es decir, existe una presión social o grupal de cumplir, pues el incumplimiento de una, perjudica a todas.

4.  Se cobra una tasa de interés en el rango del mercado.   

Para implementar este programa de microcrédito, se constituyó una Asociación Civil no lucrativa, cuyos miembros fundadores son alumnos y egresados de la UFM, así como amigos cercanos de ésta casa de estudios.