La gran estafa está dedicada a los hombres y mujeres que se baten contra la tiranía.

A los hombres y mujeres que se han batido y se baten contra las tiranías en todas las trincheras de la libertad, que han sufrido por la causa de la dignidad del hombre y que, como y, han apurado el dolor y han vivido el drama de la gran estafa; está dedicado el libro La gran estafa, del peruano Eudocio Ravines.

Dicha obra, que ya estaba agotada luego de diez ediciones, fue reeditada por la Universidad Francisco Marroquín y ya está diponible para el público a un precio de Q325. Se la encuentra en las librerías del Centro de Estudios Económico Sociales, o en la del Fondo de Cultura Económica, Sophosy El Pensativo, en La Antigua Guatemala.

La gran estafa es más que sólo un título resonante al mejor estilo de Hollywood. Es, en realidad, un relato agudo, triste a veces, emocionante siempre, que engarza al lector en la historia de un iberoamericano que sucumbió, como tantos, al canto de sirena de los totalitarismos del siglo XX.

El joven peruano que se sumergió en el remolino de eventos agazapados bajo una atractiva retórica justiciera, emergió del vendaval -décadas después- como un hombre maduro, dolorosamente desencantado de lo que creyó una cruzada libertaria y que no resultó más que una mezcolanza peligrosa de luchas por el poder, mezquindades, megalomanías y confusiones espirituales.

Eudocio Ravines, sin victimizarse y sin asomos de conmiseración por sí mismo, cuenta cómo fue que el camino de su militancia intelectual y personal lo llevó al punto ineludible de saber que fue, junto con miles más, objeto de una estafa descomunal. En este siglo XXI, cuando resurgen a lo largo del continente americano proyectos autoritarios cual pregones de mercanchifle, es de agradecer la admonición de un autor que puso sus esperanzas, ingenuamente en vendedores de neblina y terminó estafado por ellos.

En 1930, antes de escribir La gran estafa, Eudocio Ravines (1897-1978) fue secretario general del Partido Socialista del Perú, en reemplazo de José Carlos Mariátegui. A la muerte de este, Ravines disolvió aquella organización política y fundó el Partido Comunista Peruano. Ravines visitó Guatemala en la década de 1970.

Contacto:
Giancarlo Ibárgüen S.
Rector
rectoria@ufm.edu



.