Las fachadas retablo de Antigua

 

Nineteen Churches and Hermitages of Antigua Guatemala es el nombre de la exposición que el profesor Julián González, de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Francisco Marroquín, presentó en la embajada de Guatemala en Indonesia del 1 de octubre al 15 de diciembre del 2026.

Fachadas retablo, de Julián González, exhibidas en Indonesia. Foto de Julián González.

«Antigua Guatemala posee una gran cantidad de monumentos del periodo virreinal. La historia de esta ciudad y la de sus monumentos han estado marcadas por la periodicidad de fuertes movimientos sísmicos, que causaron daños de toda índole en sus edificios. Estos han tenido que ser reconstruidos en cada ocasión durante los 483 años transcurridos desde su origen. Precisamente por esa circunstancia, las reconstrucciones muestran los distintos periodos por los que atravesó su arquitectura, de acuerdo con los criterios constructivos y estilísticos propios de cada época: desde el manierismo renacentista del siglo XVII hasta el Barroco, a finales de ese siglo y durante las tres cuartas partes del siglo XVIII, en sus últimas fases», explicó el profesor González.

Julián González es arquitecto graduado de la Universidad Francisco Marroquín. Tiene una maestría en Ciencias Sociales, con especialización en Filosofía e Historia, de esa misma casa de estudios. Actualmente se desempeña como artista plástico e ilustrador, arquitecto y profesor universitario en Guatemala, México y Panamá. También imparte clases de dibujo artístico y acuarela. Estudió durante cuatro años en la Escuela Nacional de Artes Plásticas y, durante seis años, aprendió y perfeccionó su técnica artística con los maestros Max Saravia Gual, Ernesto Boesche y Dany Schafer.

La fachada retablo

Julián González comentó que «un retablo es una estructura arquitectónica que contiene pinturas y esculturas. Su función principal es la veneración de Cristo, la Virgen y los santos. Generalmente, se acompaña de ángeles y de elementos iconográficos y ornamentales propios de la Iglesia católica. También cumple la función de relatar visualmente diversos pasajes de la Biblia para sustentar y enseñar la doctrina de la Iglesia a las personas que, en la antigüedad, no sabían leer ni escribir.

«Tradicionalmente, se colocaba detrás del altar de una iglesia y también a los lados de la nave principal. La fachada retablo deriva de los mismos principios que identificaban a los retablos del interior de las iglesias, pero se ubicaba en el frente del templo e integraba la puerta de entrada y las ventanas que iluminaban los ambientes dentro del edificio. Además de cumplir funciones de veneración y enseñanza de la doctrina religiosa, buscaba crear una escenografía que impresionara al espectador y consagrara el espacio público frente a la iglesia.

«Las fachadas retablo, que empezaron a popularizarse a finales de la Edad Media, tuvieron su apogeo durante los siglos XVI, XVII y XVIII, en los periodos del Renacimiento, el manierismo y el Barroco, en diversos países de Europa, especialmente en Italia, Portugal y España, así como en sus territorios en América y Filipinas».

Las fachadas retablo de Antigua Guatemala

El artista Julián González explicó que «en Hispanoamérica las fachadas retablo tuvieron un gran desarrollo con la construcción de numerosos templos, conventos y hospitales al servicio de los fieles en las capitales y en los llamados “pueblos de indios”, donde se encontraba la mayor parte de la población nativa. Los encargados de administrar los servicios religiosos eran los frailes de las órdenes mendicantes y de otras órdenes, quienes impartían la doctrina a los fieles. La mayoría de las iglesias se construyeron con este tipo de fachadas retablo, que imponían su presencia en el espacio del atrio, el cual pasaba así a ser un espacio sagrado. En su mayoría, sus constructores fueron indígenas, cuya habilidad en la construcción se demuestra claramente en la calidad de sus obras.

Anuncio de la exposición de fachadas retablo, por Julián González. Foto de Julián González.

«En Santiago de Guatemala, prácticamente todas las fachadas de los templos eran retablos, tanto las de las iglesias del culto diocesano como las de las órdenes religiosas, todas adscritas a un convento.

«En cada fachada se integraban los elementos iconográficos sagrados y doctrinales con la arquitectura y sus distintos componentes para formar un todo armonioso. La iconografía estaba compuesta por distintas esculturas colocadas en hornacinas, acompañadas de elementos ornamentales en relieve sobre los muros y alrededor de las puertas. Originalmente, todos los componentes estaban pintados de numerosos colores, la mayor parte de los cuales se ha perdido con el tiempo. Por ello, hoy solo podemos apreciar sus detalles gracias al volumen y al relieve, y no por su colorido».

La serie

Finalmente, González se refirió a la serie expuesta en Yakarta y explicó que «las motivaciones que inspiraron la realización de estas obras son varias. En primer lugar, la importancia histórica y cultural del paisaje urbano de Antigua Guatemala, ciudad que ha sido testigo de la construcción y consolidación de una sociedad de carácter mixto. En segundo, el propósito de poner de relieve los elementos artísticos que definen la trayectoria identitaria de una nación como Guatemala, cuya historia es compleja y sufrida en muchos aspectos. En tercero, el aprecio y el cariño que el autor ha tenido siempre por esta ciudad, en la cual ha tenido la oportunidad de vivir durante algunas temporadas.

Cóctel de inauguración de la exposición de fachadas retablo, por Julián González. Foto de Julián González.

«Esta serie contiene treinta y cuatro dibujos a tinta de las fachadas retablo de las iglesias de Antigua Guatemala y de los pueblos ubicados en sus alrededores, ordenados según la cronología de su construcción. Entre ellos hay tres dibujos que representan la reconstrucción de fachadas retablo que ya no existen. Para reproducirlas, fue necesario recurrir a fotografías históricas y grabados antiguos.

«Para elaborarlos, el autor recopiló durante varios años numerosa información histórica, tanto escrita como gráfica, y aprovechó sus amplios conocimientos de la historia del arte y la arquitectura. Además, hizo numerosos bocetos en los lugares y tomó gran cantidad de fotografías en diferentes condiciones de iluminación natural. La realización de los treinta y cuatro dibujos tomó aproximadamente dieciséis meses de trabajo continuo. En ellos se muestran en detalle todos los elementos de las fachadas, dibujados con una técnica puntillista que permite obtener cualidades tonales que enfatizan el carácter y las texturas de cada una.

«Las imágenes muestran los edificios tal como se encuentran actualmente, con las destrucciones, reconstrucciones y restauraciones propias de su historia. La intención es presentar los edificios históricos y el paisaje urbano de la ciudad tal como se manifiestan al visitante. Con ellas también se busca mostrar la gran dignidad y belleza de sus elementos arquitectónicos y su iconografía imperecedera: un tesoro cultural de Guatemala y del mundo.

«Finalmente, es importante señalar que esta serie nunca ha sido exhibida ante el público. Por lo tanto, esta es la primera vez que una colección de obras gráficas de este tipo podrá ser apreciada por quienes no han tenido la oportunidad de visitar Antigua Guatemala. También está dirigida a quienes se interesan por la historia y el arte como valores sociales de primera importancia».

Con sus treinta y cuatro dibujos, la serie permite apreciar en detalle las fachadas retablo de Antigua Guatemala y permite apreciar la historia arquitectónica y cultural de la ciudad.

Contacto:
Facultad de Arquitectura
arquitectura@ufm.edu

Guatemala, 3 de noviembre del 2026

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