Tres escenas de Marcelino pan y vino, presentado en la UFM

En una adaptación especial navideña y para concluir las actividades de la Organización para las Artes Francisco Marroquín, la tierna historia de Marcelino pan y vinofue presentada en el Auditorium Juan Bautista Gutiérrez, el martes 7 de diciembre de 2004.

Esta obra es “recordada por miles de niños, hoy convertidos en abuelos y padres de familia.  La historia de Marcelino recoge los recuerdos más bellos de la infancia en el mundo hispano, y aunque la obra se ha escenificado en otras ocasiones, esta es la primera vez que se presenta orientada a la preparación espiritual del ambiente navideño”, explicó Geraldina Baca-Spross, presidenta de la Organización. 

El infante abandonado en las puertas de un convento y criado con leche de una vieja cabra, se convierte en un niño travieso y chispudo que con sus ocurrencias y deliciosa malicia e inocencia, hace de las suyas hasta que descubre a Jesús en el desván del convento.  Es entonces cuando la historia se torna en un desborde de emociones y sacude el corazón de adultos y niños hasta culminar con un final feliz y sorprendente.  

Enriquecida musicalmente con la actuación especial del coro de los aldeanos y los bailes propios de la región de España, donde la acción se realiza, Marcelino pan y vinocruza las fronteras de la leyenda para llegar a los corazones de toda la familia cristiana, sin distingos de denominaciones.  

En el papel de Marcelino, debutó Rodrigo Penedo con el apoyo de grandes actores guatemaltecos, bajo la dirección de Miguel Cuevas.  La obra se presentó con lujo de vestuario, escenografía completa y luces para hacerla más vivencial para el público infantil y los padres de familia. 

Antes y después de la obra hubo buñuelos, churros, chocolate caliente, ponche y otros platillos típicos propios  de la temporada, acompañando a los castillos de fuegos artificiales que fueron vistos desde la terraza del Auditorium Juan Bautista Gutiérrez.