El  Make Impact Consortium del Massachusetts Institute of Technology lanzó el Covid-19 design challenge para idear y diseñar soluciones ante los retos que de ahora en adelante tendremos que afrontar durante la reapertura de la sociedad. Un equipo de estudiantes de la Universidad Francisco Marroquín, casa de estudios que es miembro del MIC, participo en el reto y para el grupo fue una experiencia interdisciplinaria de clase mundial.

El proceso fue una gran aventura; desde que decidimos postularnos con mis compañeros de la facultad, hasta trabajar con estudiantes de otra facultad que no conocíamos anteriormente, explicó Abigail Monroy, estudiante de Administración de Empresas en la Facultad de Ciencias Económica.

Nunca imagine lo sencillo y eficaz que resultaría colaborar con estudiantes de otras facultades; sin conocerlos en persona. La experiencia me hizo darme cuenta del potencial de los estudiantes en la UFM. Al principio, me encontraba inmerso en la idea de que competiremos con universidades de alto prestigio y nivel. Sin embargo, afrontamos el reto de la mejor manera y cambié mi mentalidad. En efecto, los guatemaltecos tenemos la capacidad e imaginación para competir ante quien nos lo propongamos, dijo Diego Duarte, de Auditoría.

Durante el “challenge” fuimos adaptándonos a cómo funcionaba el equipo, y logramos trabajar de la mejor manera. A medida en que avanzaba el reto y las actividades, nos dimos cuenta que la brecha entre nosotros y universidades como el MIT era pequeña, o inexistente. En general, fue una buena experiencia, por lo que les digo a los demás estudiantes que cuando haya una oportunidad como esta, no piensen lo dos veces, y la tomen, dijo Leonel Regalado, estudiante de Economía en la FCE.

Los miembros del equipo fueron: Victor De León Diego Duarte, Vivianne Frías, Bernardo Fuentes, José Andrés López, Abigail Monroy, Leonel Regalado, Lorena Rodríguez, Madeline Salguero, Sergio Velásquez y Luis Pedro Venegas.

El “Covid-19 Design Challenge” fue una experiencia increíble y enriquecedora en la cual desarrollamos prototipos con la colaboración y apoyo de la UFM y el MIT que ayudarán a adaptarnos a la nueva normalidad más fácilmente. Agradezco a la UFM por brindarnos la oportunidad de vivir esta gran experiencia en donde compartimos conocimientos e ideas con otras facultades para crear proyectos increíbles que crean impacto y hacen de este planeta un lugar mejor, dijo Sergio Velásquez, también estudiante de Administración de Empresas en la Facultad de Ciencias Económicas.

Como miembro del MIC, la Universidad Francisco Marroquín seleccionó  un equipo para que participara en  aquella  competencia internacional. Los estudiantes que participaron tuvieron acceso a entrenamientos y a una red de mentores del Massachusetts Institute of Technology, con el propósito de  pulir su diseño. Los equipos fueron integrados por estudiantes a los que les apasiona encontrar soluciones a problemas reales y les entusiasma colaborar en un esfuerzo interdisciplinario, explicó Jorge Gabriel Jiménez, director del Colaboratorio de la UFM, al contar que los dos premios del reto se los llevaron los equipos del MIT, para los guatemaltecos fue une experiencia enriquecedora y distinta.

Al principio pensé que este «challenge» sería más difícil debido a que la comunicación entre el equipo sería virtual. Sin embargo, a lo largo del proceso recibimos apoyo de los encargados del CoLab y del decano de la Facultad de Arquitectura, Robert Quevedo. Su ayuda fue un factor determinante para el éxito de nuestro trabajo y para la comunicación, ya que nos proporcionaron herramientas como apps, plataformas, técnicas, y consejos y, sobre todo, retroalimentación constante, añadió Abigail Monroy.

Por otro lado, el hecho de trabajar con personas de nuestra edad hizo que el desarrollo del proyecto fuera más interesante y divertido. A pesar de no poder vernos en persona, logramos una buena conexión grupal y al final, entablar una relación de amistad.  Fue una experiencia que siempre recordaré con alegría y entusiasmo. No solamente porque se llevó a cabo durante la cuarentena provocada por el Covid-19, sino porque logró ampliar mi experiencia educativa en la universidad y me permitió conocer a personas increíbles y talentosas que ahora puedo decir que se han vuelto mis amigos, añadió Monroy.

El Make Impact Consortium es un programa interdisciplinario, cuyo objeto es integrar la tecnología, la innovación y la cultura de cocreación de universidades conscientes de que el emprendimiento y la colaboración impulsan el progreso humano.

El colaboratorio de la UFM es un espacio en el que se busca la integración de bajo un enfoque multidisciplinario para analizar problemas, construir proyectos y brindar soluciones a problemas académicos, empresariales y sociales.

 

Contacto:
Jorge Gabriel Jiménez
Director del CoLab
colab@ufm.edu

Guatemala, 20 de julio de 2020.