Estudio publicado por el Cato Institute y la UFM

¿Puede la educación privada ayudar a satisfacer las necesidades educacionales de los niños pobres de países con bajos ingresos?  Ese es el cuestionamiento que se plantea el estudio titulado  La educación privada es beneficiosa para los pobres, elaborado por james Tooley y Pauline Dixon, y publicado por el Cato Institute y la Universidad Francisco Marroquín.

El estudio, realizado durante dos años en la India, Ghana, Nigeria y Kenya, muestra que las escuelas privadas constituyen un elemento importante, aunque no reconocido, para llegar a los pobres y satisfacer sus necesidades educacionales.  

El mismo fue elaborado por James Tooley, profesor de Políticas de Educación en la Universidad de Newcastle y director del 
E.G. West Centre. También es autor de  Reclaiming Education y coeditor de  What America Can Learn from School Choice in Other Countries.  Pauline Dixon es coordinadora de Investigación Internacional en el E.G. West Centre y es autora y coautora de numerosos trabajos y artículos para publicaciones especializadas sobre la educación privada en los países en desarrollo.

El 
Cato Institute es una fundación de investigación de políticas públicas, y se dedica a expandir los parámetros del debate de políticas para que se incorporen al mismo más opciones coherentes con los principios del gobierno limitado, las libertades individuales y la paz.

La misión de la UFM es la enseñanza y difusión de los principios éticos, jurídicos y económicos de una sociedad de personas libres y responsables.

El estudio de Tooley y Dixon se encuentra disponible en las librerías de la Universidad Francisco Marroquín a un precio de Q70.