Una edición reciente de Los fundamentos de la libertad fue hecha por Unión Editorial.

La década de 1960, como gran parte del siglo XX, fue una época convulsa. Las secuelas de la Segunda Guerra Mundial aún se hacían sentir, tras las millones de personas masacradas y las masivas migraciones. En un mundo polarizado por la Guerra Fría, la Unión Soviética revelaba su aspiración expansionista. En América Latina, la doctrina marxista-leninista logró enraizarse en las universidades estatales y los movimientos guerrilleros empezaron a surgir. Por otra parte, varios de los países desarrollados no resistieron la influencia del kyenesianismo y empezaron una creciente intervención estatal en sus economías.

La gran tradición liberal que en los siglos anteriores había florecido en Occidente estaba en jaque. Pero fue en esa época cuando surgió un grito de alarma ante la expansión del poder estatal, como apunta Julio César de León Barbero, director del Area de Filosofía del Centro Henry Hazlitt de la Universidad Francisco Marroquín. Este llamado fue el libro Los fundamentos de la libertad, del economista y filósofo de la escuela austriaca Friedrich A. Hayek.

Desde su publicación en 1960 Los fundamentos de la libertad fue reconocida como una de las obras más importantes del pensamiento político del siglo XX. Su contribución versa sobre el análisis de la civilización contemporánea bajo los principios fundamentales de la libertad, principios que Hayek defiende como prerrequisitos para la riqueza y el crecimiento, y no al revés. La obra es el resultado de una detallada investigación de la Filosofía política, el Derecho y la Economía que ha dado como resultado imprescindibles conocimientos para la defensa de los derechos individuales.

El doctor de León Barbero estima que este trabajo ha trascendido en todos los lugares en los que se ha leído. Junto a la obra del 44 [Camino a la servidumbre] constituye uno de los aportes significativos que en su momento se hicieron para ver derrumbado, finalmente, el “muro de la vergüenza” en Berlín y el régimen soviético en Rusia. En Guatemala la obra ha puesto en contacto con ese ideal de sociedad de hombres libres, a muchas generaciones de estudiantes. Aparte de lo anterior hay que recordar la influencia que las ideas de Los fundamentos tuvieron en la gestión gubernamental de estadistas como Ronald Reagan y Margaret Thatcher.

Los fundamentos es una obra que cobra una mayor importancia hoy, especialmente en el subcontinente latinoamericano dada la amenaza a la libertad y los derechos individuales que constituye el afán de perpetuarse en el poder de algunos gobernantes. Esta tendencia claramente inspirada por el marxismo y promovida por el castrocumunismo vuelve urgente la reflexión alrededor de los fundamentos que permiten a la sociedad garantizar la libertad individual. Necesitamos defender y preservar lo poco de libertad que hemos ganado para evitar un retroceso o recaída en modelos políticos autoritarios y paternalistas, agrega el director del Área de Filosofía del Centro Henry Hazlitt.

La obra consta de tres partes. La primera profundiza sobre los factores que están detrás del progreso de la civilización y sobre la libertad. En la segunda, Hayek aborda las instituciones que Occidente ha desarrollado para salvaguardar la libertad desde una perspectiva histórica. En la última parte el lector encuentra una aplicación práctica a situaciones económicas y sociales, prestando especial atención en aquellos aspectos en los que una equivocada elección puede dañar a la libertad.

Los fundamentos de la libertad es un libro científico. Tal y como Hayek lo explica, su objetivo es describir un ideal, demostrar cómo puede alcanzarse y explicar lo que su realización significaría en la práctica. Para ello, la discusión científica es un medio y no un fin.

Frierich A. Hayek nació en Viena en 1899. Estudió en la Universidad de Viena, donde se doctoró en Derecho y en Ciencias Políticas. Fue director del Instituto Austriaco para la Investigación del Ciclo Económico. A partir de 1931 impartió la cátedra de Economía y Estadística en la London School of Economics y en 1950 trasladó su residencia a los Estados Unidos de América, para ser profesor de Ciencias Morales y Sociales en la University of Chicago. Doce años más tarde se dedicó a enseñar Economía en la Universidad de Friburgo. En 1974 recibió el Premio Nobel de Economía y es doctor honoris causa de la UFM.

El economista austriaco y profesor de Economía Política de la Universidad Rey Juan Carlos, Jesús Huerta de Soto, ha descrito a Hayek como uno de los estudiantes más brillantes de Ludwig von Mises. Hayek ha sido una de las figuras intelectuales más importantes del siglo que ahora termina [XX]. Filósofo multidisciplinar, gran pensador liberal y Premio Nobel de Economía, Hayek escribió una amplísima obra que es cada vez mejor conocida, y que está teniendo tan gran influencia en los más variados ámbitos que los próximos años podrán calificarse, sin duda alguna, como los años de la “era de Hayek” en la historia del pensamiento económico, político y social.

Contacto:
Julio César De León Barbero
Director del Area de Filosofía del CHH
jcbarbero@ufm.edu



.