Tecolotío en la UFM (Foto por Francisco Yoc)

Un pichón de tecolotío común y dos zorros grises fueron avistados en la Universidad Francisco Marroquín.  Muchas especies de animales habitan el campus y suelen llamar la atención de quienes tienen la suerte de verlas, especialmente cuando son fuera de lo común.

El pichón de tecolotío o Glaucidium brasilianum fue fotografiado por Francisco Yoc, encargado de la bodega, en la UFM.  Los dos zorros o Urocyon cinereoargenteus fueron avistados por Enrique Ramírez, profesor auxiliar del Centro Henry Hazlitt. No fue posible fotografiarlos porque el encuentro fue efímero.  Abajo, un silbato -con forma de tecolote- que es parte de la colección del Museo Popol Vuh.

Hace unas semanas, Fernando Campo, colaborador del CHH, captó a esta ave mientras leía el nuevo mural sobre Henry Hazlitt, que se halla frente a aquella unidad adadémica.

El Arboretum de la UFM ofrece las lecciones perdurables para todos aquellos interesados en proteger el medio ambiente:

  • Que son las personas en lo particular quienes deben preocuparse y responsabilizarse de su entorno, procesando la información específica de tiempo y lugar de sus localidades para descubrir nichos ecológicos.
  • Que no existe incompatibilidad entre el crecimiento económico y la calidad del medio ambiente. Al contrario, mientras mayores son los ingresos de la personas, mayores son los recursos que se pueden poner a la disposición de la protección del medio ambiente.
  • Que la efectiva protección del medio ambiente depende del establecimiento de instituciones que protejan los derechos individuales. El reconocimiento de la propiedad privada constituye una condición esencial para mejorar la calidad del medio ambiente. Esto permite ampliar los procesos de mercado que generan los recursos para mejorar el nivel de vida de las personas y, además, para crear espacios de alto valor ecológico.

Otros animales inusuales avistados en el campus son una culebra panza amarilla o Geophis sp., y un caracol, entre otros.

De acuerdo con información en el Arboretum el tecolote es un ave de 16.5 a 19 cm. de altura. Tiene discos faciales que van del color café al rojizo-óxido. Sus cejas son marcadamente de color blanco, su corona, su nuca y sus partes superiores de color grisáceo-café a rojizo, la parte dorsal de la cola varía del rojizo y el óxido al café oscuro, y las partes inferiores son de color blancuzco, con líneas transversales en el pecho y el vientre de un marcado café oscuro.  Es una especie residente, común en bosques tropicales bajos. Es polimórfica: puede variar de apariencia sin dejar de pertenecer a la misma especie. Los tecolotitos pequeños son especies diurnas de comportamiento agresivo. Tienen manchas triangulares blanqui-bordeadas en la parte posterior de la nuca, que mimetizan un par de ojos. Se alimentan cazando otras aves pequeñas, reptiles e insectos. Anidan en las cavidades de los árboles, frecuentemente viejas, elaboradas por pájaros carpinteros. Ponen de 2 a 4 huevos.

Los zorros grises presentan un ligero dimorfismo sexual, por lo que el macho es un poco más largo que la hembra. Los zorros grises miden de 800 a 1,125 mm. de largo. La cola mide de 275 a 443 mm. de largo y sus patas traseras miden entre 100 y 150 mm. Su peso varía entre las 8 y las 15 libras La gestación tiene un período de 53 días. La camada promedio es de 3.8 crías y el número varía entre 1 y 7 cachorros por año.  Tanto machos como hembras de la especie proveen protección a sus crías. Las crías cazan con sus padres a partir de los 4 meses de edad. La edad promedio de la especie es de 6 a 10 años en libertad (Kurta, 1995). Esta especie es la más hábil entre todos los cánidos, ya que su habilidad para trepar árboles es única, a ello debe su nombre de gato de monte, además de que poseen garras fuertes en forma de gancho, lo que le permite saltar de copa en copa entre el dosel del bosque. Los zorros grises son principalmente de hábito nocturno a crepuscular, por lo que se muestran activos sólo al atardecer y durante la noche. La especie presenta rangos de hogar y caza separados, es decir, los diferentes grupos familiares no mezclan sus rangos de distribución, están separados entre sí.

Contacto:
Carmenmaría Mejía
Arboretum
arboretum@ufm.edu

Guatemala, 11 de junio de 2018