Vista del grupo de nuevos ITA, en la Universidad Francisco Marroquín.
Foto por Anna Decker.

Hace un año, Josías Obed López trabajaba 10 horas diarias como albañil junto con su papá, hecho que le obligo a dejar sus estudios nocturnos. Pero un gran deseo lo mantenía inquieto: quería ganar suficiente dinero para pagar un pasaje a la capital y continuar sus estudios. A finales de 2011, tras hacer los exámenes correspondientes, fue aceptado en el Programa al Impulso Académico (ITA) y ahora estudia Administración de Empresas.

Tengo en mis manos la oportunidad de una vida, es algo grandioso, no tengo que preocuparme por hacer mi comida, por lavar mi ropa, por comprar libros; solamente tengo que dedicarme a estudiar. Estoy convencido que daré lo mejor de mí mismo, expresó.

Junto con Josías, otros 11 nuevos ITA contaron sus historias y sus metas de vida ante donantes, fiduciarios y autoridades de la Universidad Francisco Marroquín, durante un coctel que se llevó a cabo el 29 de febrero pasado.

Carroll Ríos, presidente del Comité de Fiduciarios, dio la bienvenida a los invitados y Mónica de Zelaya, directora del Departamento de Administración, habló sobre lo difícil que fue el proceso de selección de los ocho alumnos de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) ya que había mucho talento entre los sesenta candidatos que aplicaron.

Luego Fritz Thomas, decano de la FCE, agradeció a los donantes y mencionó que la beca no es únicamente una oportunidad, sino también una gran responsabilidad.

Los nuevos ITA ingresaron a la Facultad de Derecho, la FCE y el Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales. Ellos son Brandon Jerez, Sigrid Ogaldez, Catherine Cifuentes, Andrea Paulina Pineda, Cesia Donis, Omaira Ixtecoco, Gustavo Adolfo Hernández, Gabriel Reina, Herbert Girón, Sheyla Vargas y Nereyda Ortiz.

Cada uno de ellos representa una vida de retos pero también de grandes sueños, como Omaira, una joven originaria de Salamá para quien la vida le cambió el 1 de diciembre del año pasado, cuando le informaron que había sido aceptada al Programa ITA:

Verdaderamente no lo creía, mi nombre estaba escrito en esa lista. Todo lo que he vivido hasta el día de hoy, ha sido posible gracias a personas como ustedes que ha creído en personas como nosotros. Esta beca ha sido mi pase de entrada al lugar que me brindará las herramientas para el crecimiento de conocimientos y de mi vida personal, ha sido mi entrada a las grandes ligas, ya no soy una espectadora más del juego, ahora estoy en el juego.

El coctel cerró con unas palabras de Paul Boteo, antiguo ITA graduado Magna Cum Laude, quien habló sobre los retos que enfrentó a lo largo de su carrera universitaria como aprender inglés y separarse de su familia, y exhortó a los nuevos estudiantes a dar lo mejor de sí y siempre ser responsables.

ITA es un programa de becas que desarrolla el talento de estudiantes con capacidades intelectuales extraordinarias y con la determinación de adquirir una excelente formación profesional.

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Contacto:
Mónica de Zelaya
Facultad de Ciencias Económicas
zelaya@ufm.edu



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