UFM Acton MBA es un programa que se estructura alrededor de los diferentes estadíos de la jornada del emprendimiento. La Universidad Francisco Marroquín, casa de estudios referente en la formación en materia económica y empresarial, ofrecerá este programa en 2020 con ciclo de formación en el Acton MBA en Austin, Texas.

Como parte de una serie de reportajes especiales de El Amigo de la Marro, en este inicio de año publicamos una radiografía del programa de emprendedores y para emprendedores. Presentamos una semblanza de directivos, estudiantes y profesores, todos emprendedores.

Alejandra Alquijay, una radiografía de UFM Acton MBA

María Alejandra Alquijay es la directora de operaciones del programa. Desde hace varios años desempeña este cargo, se ocupa de que todo funcione como reloj suizo.

Buenos días, María Alejandra, ¿qué pasa en este programa de maestría?

Los estudiantes se colocan en los zapatos del emprendedor y defienden cada caso como si ellos fueran los protagonistas, como si ellos arriesgaran su patrimonio. Ellos se apropian de ese rol y vienen a discutir como si de ellos dependiera el éxito, o el fracaso de esos negocios.

Y aparte integrativos, tenemos cursos de herramientas para fortalecer otras áreas claves del emprendimiento. Por ejemplo, Peak Evaluation, cómo evaluar un negocio, cómo evaluar un flujo de caja. Hay muchas personas que ingresan a nuestra maestría creyendo que porque están vendiendo mucho están siendo rentables cuando lo que manda es el flujo de efectivo. Es un despertar para muchos que no conocen estas herramientas de evaluación.

Tenemos Costumers con los que los estudiantes aprenden a saber llevar el rechazo del cliente. Algo muy valioso es que combinamos las discusiones socráticas con las simulaciones, parte de las simulaciones están en este curso. Entonces tenemos un reto de ventas (sales challenge), comienzan vendiendo libros de puerta en puerta, trabajar estrategias para convencer a los potenciales clientes y se trata de una actividad competitiva.

Lo que buscamos que ellos sepan vender, muchas personas creen que por tener un excelente producto será un éxito en el mercado y mucho depende de la estrategia de venta. Todo esto es parte del crecimiento que los estudiantes tienen en el programa.

En el curso People enseñamos a nuestros estudiantes el valor de los enunciados de misión y visión, algo muy poderoso en un negocio, pero hay muchas ocasiones en las cuales se redactan como si fuesen un requisito y no debería ser así porque son enunciados sumamente poderosos y pueden servir como una referencia para tomar decisiones en una situación complicada. Todos los estudiantes aprenden a cómo redactar estos enunciados poderosos, motivar a su equipo de trabajo, a saber incorporar líderes con cualidades similares a las propias e incluso cómo despedir de una forma digna (sobre esto se hace una simulación en la que se toman en cuenta diferentes variables para que sea una situación real).

¿De qué se trata la experiencia adicional que se ofrecerá en Acton Texas?

A partir de este 2020, habrá una experiencia internacional en la que los estudiantes viajarán al campus de Acton School of Bussines en Austin por una semana y así completar sus estudios de maestría con el curso de Harvest. Será una experiencia valiosa porque van a tener la oportunidad de conocer a Jeff Sandefer, fundador del programa, también recibirán sesiones de clase con los master teachers de Acton Austin y tener la oportunidad de conocer a peers que se encuentran estudiando el programa en los Estados Unidos. Esta experiencia ya se encontrará comprendida dentro del precio de la maestría.

 

Rossabel Melgar, emprender en el mundo del diseño

Rossabel Melgar sonríe en el puente Grotius-Pufendurf que comunica la Escuela de Negocios con el Edificio Académico.

Estudié Diseño Industrial en la Universidad Rafael Landívar, una carrera creativa en la que uno tiene varias opciones de desarrollo profesional, en los sectores mobiliario, automotriz, joyería o moda. Yo me dediqué al diseño mobiliario, al finalizar mi carrera me comencé a enfocar en eso: diseño de lujo, diseño de cocina, pero nada me llenaba, comenta Rossabel Melgar durante la entrevista frente al Atlas Libertas.

A la larga, me di cuenta que no se trataba de que no me llamase la atención el diseño, sino que no me gustaba cómo se llevaban a cabo las cosas en las empresas, de principio a fin, desde una venta hasta la entrega de un producto. Entonces, con una amiga con la que estudiamos juntas en Zaragoza, decidimos renunciar a nuestro trabajo e iniciar una empresa. Al momento de fundar la empresa, medité sobre qué no se trata de algo fácil y la necesidad de capacitación, no solo por lo lindo de hacer diseño, porque necesitaba saber de número y validación de mi empresa.

¿Cómo escogiste el programa de Acton MBA entre toda la oferta académica nacional?

Mi socia me animó a iniciar la maestría en negocios y pensé que si decidía quedarme en Guatemala, tenía que tomar un programa excelente, busqué y cuando encontré Acton, me pareció todo, el pensum, las clases, su fundamento filosófico y me metí a una clase de prueba. Probé una clase diferente y los directores del programa fueron los que me convencieron para quedarme.

¿Cómo ha sido tu jornada de emprendimiento y cuál impacto tuvo el programa de Acton en esta jornada?

Rossabel frente al monumento Atlas Libertas, un homenaje a la fuerza creadora del hombre que mueve al mundo inspirado en la obra de Ayn Rand.

Cuando empezamos el negocio, eramos unas niñas, simplemente había una visión de alguno muy pequeño, porque uno no dimensiona el potencial del negocio hasta que ve casos de otras personas. Iniciamos una idea pequeña, con un enfoque pequeño y cuando aparecieron los «coaches», en diferentes temas, finanzas, operaciones, entonces no dimos cuenta que todo el tiempo íbamos a depender de todo el mundo para poder llevar a cabo la empresa, entonces inicié el programa y cambio totalmente la empresa.

Cuando inicié a estudiar me dí cuenta que íbamos por el camino equivocado. En forma simultánea, mi socia inició a estudiar una maestría en gestión y manejo de plantas de producción, pues a la larga, íbamos creciendo en conocimiento y el mercado nos comenzó a llevar a otra parte. Con Acton todo se fue validando, con cada sesión de clase yo iba aplicando lo que se podía al negocio, y pues hubo un cambio muy drástico en la empresa al completar el programa.

¿Podrías mencionar alguna anécdota concreta de algún conocimiento adquirido en clase que hayas aplicado al negocio?

Cometí el error de que el primer día de clase dije que era mala para los números. Un estado de resultados no lo vas a ver a todos los días y la forma en que llevamos las cuentas en la empresa era super pequeña e informal, no teníamos datos de ventas o costos mensuales, no teníamos una sociedad. Desde mi primera clase comencé a ver el valor de los números, tomé conciencia sobre el enfoque evaluación futura de la empresa para venta, me dije que yo no quería quedarme con esta empresa toda la vida, yo la quiero crecer, darle de comer, superar etapas hasta llegar a un cierto nivel de desarrollo de procesos, red de contactos, materias primas, que se consolide tu marca y la puedas vender. Eso me marcó, dimensionar el valor que puede llegar a tener el nombre de la empresa.

Para mí, la experiencia del UFM Acton MBA se puede condensar en estas tres palabras: crecimiento, madurez y disciplina.

 

Juan Carlos Chaj, cambio de mentalidad, de empleado a emprendedor

El Perejil es el nombre el restaurante que emprendió Juan Carlos Chaj durante sus estudios de maestría.

Soy contador público y auditor por la Universidad de San Carlos de Guatemala, tomé esa opción para conocer un poco sobre números, que yo sabía que serían una herramienta importante en mi vida. Siempre he querido estar estudiando algo, desde que empecé en la universidad no he dejado de estudiar, luego estudié una maestría en «Marketing» y completé el programa de especialización en Finanzas de la UFM, por medio de estos estudios conocí el programa de Acton, indica Juan Carlos Chaj, joven emprendedor guatemalteco.

En la actualidad me dedico a dos empresas que desarrollamos, una de ellas es un pequeño restaurante y la otra es de desarrollo de aplicaciones de finanzas para empresas pequeñas. La primera se llama El Perejil, escogimos ese nombre para que la gente se identificara con algo fresco y casero, y la segunda, ASIET –Asesoría Integral de Información-.

¿Qué factores te llevaron a tomar el programa de Acton?

Lo primero fue el enfoque, la búsqueda del sentido de la vida, considero que mis estudios anteriores se enfocaban en ser un buen empleado, cuando entré acá el enfoque era tienes que ser empresario y generar empleo, aportar a Guatemala y generar oportunidades para otras personas.

¿Qué te marcó durante el programa?

Juan Carlos Chaj luce sonriente en las instalaciones de su restaurante.

Recuerdo un curso llamado «People», nos ayuda a nosotros a trabajar con las personas, cuando inicié a emprender, pensé en buscar un socio, en este curso había una clase sobre cómo subir a las personas correctas a tu barco, cómo encontrar al socio indicado, quizás no el perfecto, pero si alguien alineado con tus objetivos. Al final encontré este socio y todo ha ido bien, eramos pares, compañeros de trabajo en el mismo nivel de la compañía. Lo jalé a él y le presenté el plan de negocios, aterrizamos y decidimos iniciar.

Luego también me ayudó a contratar, yo no había contratado a nadie, antes había escogido, pero no había salido a las personas correctas. Un día antes de que abriera el negocio, una de las personas incumplió, People me ayudó a generar un plan B, de contingencia, que resultó ser exitoso.

¿Cuál es tu experiencia de compartir con tus compañeros?

Algo que me impulsó para poder emprender era codearme con mis compañeros, personas que tenían una visión grande, empresarios, emprendedores con ideas claras. Este ambiente me contagió, de las discusiones y las experiencias de mis compañeros en diferentes giros de negocio tomé varias ideas para aplicarlas. Tuve mucho enriquecimiento para tomar este primer paso, la alegría, el entusiasmo de mis compañeros me llenó de positivismo, sus experiencias me inspiraron.

Yo describiría esta experiencia de vida en tres palabras: alegría, estrés y perspectiva.

 

Jorge Eduardo Cruz, sacándole jugo a la maestría

Jorge Eduardo Cruz junto a parte del personal en una de las sucursales de la librería Castillo de Papel.

Estudié Administración de Empresas en la Universidad Galileo, la idea de mis papás era que estudiara una maestría en el extranjero. Yo ya había montado un pequeño negocio de carpintería y estaba en el vaivén del desarrollo inicial del negocio, tratando de salir adelante con eso. Cuando mis papás me impulsaron, lo primero que pensé era que iba a pasar con mi negocio, si iban a poner a alguien a dirigirlo y así. Me dijeron que eso se quedaba y cuando regresara seguiría adelante, cuenta Jorge Eduardo Cruz González, egresado del programa de UFM Acton MBA.

Entonces comencé a buscar otras opciones y me topé con el programa de Acton Texas, ví un par de videos y el programa, me fascinó la idea pero cuando ví el precio me fui de espalda. Por azares del destino, tenía un año y medio de haber iniciado este programa en Guatemala, casualmente había un link que te redireccionaba a la Marroquín, vine a hacer la prueba, me aceptaron y completé el programa.

¿Cuál ha sido el impacto del programa en el desarrollo de tu negocio?

Por medio de Avatri, Jorge Eduardo y su familia generan empleo que sostiene a varias familias guatemaltecas.

Este es un programa que te abre los ojos, cuando yo inicié con el negocio era cómo que te pusieran una venda en un laberinto con el objetivo de buscar la salida. Tomar el programa con todas las herramientas que te brinda, te da la posibilidad de quitarte esa venda de los ojos, poder ver para dónde vas, planear y evaluar a pequeña escala.

Una de las cosas que nunca se me olvidan son los diferentes modelos de negocio, uno con el que me identificaba era el «bootstraping», ibas con una pequeña cantidad de dinero al inicio y con el mismo dinero que el negocio te iba dando, lo ibas haciendo crecer poco a poco. Otro curso que nunca voy a olvidar es Operations, hay un libro muy bueno que te ponen a leer, «truck accounting» se llama, en ese libro se hace énfasis en que la mejora de procesos tiene que estar enfocada a incrementar la utilidad, de nada sirve adquirir maquinaria si todo seguirá igual.

Entonces temas como esos son los que a lo largo de la maestría me ayudaron a mejorar el negocio de la carpintería (Avatri); a raíz de esto dentro de mi familia nos metimos a emprender unas librerías (Castillo de Papel), este año abrimos la primera sucursal después de dos años de desarrollo, y yo administro otros negocios familiares, las finanzas de la panadería de mi mamá y las operaciones de un negocio de distribución de agua, propiedad de mis tíos, en este último logramos incrementar las utilidades en un 80% mejorando las operaciones, entonces cursos como este son los que al final de cuentas te abren los ojos y te hacen la ficha en los negocios.

¿Cuál fue el impacto del programa en tu vida personal?

Parte de lo que me convenció de entrar a la maestría y que pude ver en los vídeos de Austion fue la parte de «Life of Meaning». En esa parte vos te cuestionás y decís: bueno yo me quiero volver millonario porque me gusta el dinero, o podés vivir tranquilo con tus necesidades cubiertas, compartir con tu pareja y disfrutar a tus hijos, eso es lo que al final me convenció. Se puede trabajar desde la madrugada hasta el final de la noche pero no solo de eso se trata la vida, tenés que compartir con las personas que quieres. Por eso, después de las cinco de la tarde, trato de no tocar nada del trabajo, me dedico a mi hija y a estar con mi familia, y si nos vamos a sentar a cenar, pues a cenar juntos y conversar.

«Me hubiese encantado tomar un MBA así» – Alex Poulias

Conversamos también con uno de los profesores del programa, se trata de Alex Poulias, socio fundador, presidente y CEO del Grupo Televida. Cuenta con más de 10 años de experiencia en el área de telecomunicaciones, servicios VAS, mercadeo móvil, soluciones IVR y VOIP. Alex es graduado en Princeton University, obtuvo maestría en administración de empresas de Harvard Business School.

El profesor Poulias sonríe durante su exposición en un First Tuesday del 2017.

¿Cuándo inició a dar clases y cuál impacto ha tenido en su vida el programa?

Si no me equivoco, inicié a dar clases en abril de 2013. Un conocido egresado de Acton me lo recomendó y contacté a Hugo Díaz. Yo también hice mi MBA con el método socrático en Harvard Business School, me encantó como este programa era más aterrizado y dirigido a los emprendedores, en lugar de un MBA dirigido a ejecutivos.

Definitivamente, ser profesor de este programa ha sido una experiencia muy enriquecedora porque con cada clase que preparo como profesor, no solo aprendo sobre el caso que estamos estudiando y los conceptos que van alrededor del caso; siempre voy más allá, para un emprendedor –porque más que profesor o empresario, soy emprendedor-, es inevitable cuando uno prepara los casos y explora algunos conceptos, dejar de pensar en los emprendimientos propios y sobre cómo estas herramientas y buenas prácticas se pueden aplicar a lo que uno hace. Entonces me da mucho contexto y herramientas, muchas veces después de clase llamo a reuniones en mi oficina para cambiar cosas. A ese nivel ha llegado el impacto en mi vida profesional.

Hace dos años con un estudiante del Acton MBA (Marcel Roehrs), iniciamos un nuevo emprendimiento de Telemedicina que vaya muy bien, tiene mucho momentum.

Desde el punto de vista personal, la experiencia de la clase me encanta, en especial cuando los estudiantes están bien preparados, animados, quieren participar, están conectados. Para mí como profesor es una experiencia buena y enriquecedora, ver cómo la conversación nos puede llevar a descubrir la verdad y el conocimiento más allá de la mera lectura. Muchas veces las clases que yo he preparado tienen determinada estructura, pero la conversación de los estudiantes es tan enriquecedora que muchas veces escogemos otros caminos, que no ya habían sido preparados, pero existe anuencia para recorrerlos.

El programa UFM Acton MBA para emprendedores es mucho mejor al que yo hice, si yo hubiese sabido que iba a ser emprendedor, me hubiese encantado completar este programa. Considero que te da contexto, que te ayuda a pensar en los emprendimientos de una forma holística. Si bien es cierto, no es estrictamente necesaria la formación de posgrado para emprendedores –existen muchos que apenas completaron la educación secundaria-, si disminuye mucho las probabilidades de fracaso

¿Cuál aspecto cambiaría del programa y cuál es el enfoque de sus clases?

Incluiría más casos de tecnología y de años más recientes a las clases, porque el involucramiento de los estudiantes es más alto si lo percibe como algo más cercano. Y también sería bueno incluir algunos casos latinoamericanos, incluso guatemaltecos. La otra cuestión que ayudaría mucho es que los estudiantes hicieran una parte de entrenamiento en empresas para traer algunas observaciones a la clase.

Durante el programa, los principales rubros de evaluación son la participación en la clase y los exámenes. Siempre se evalúa la calidad de análisis de en los comentarios y que estos ayuden a que la discusión progrese, no se evalúan bien los comentarios aislados.

Este programa es una luz de calidad, único en la región, es excelente que la universidad lo tenga. Forma parte del ecosistema del emprendimiento en Guatemala y podría ser mucho más allá también, es importante atraer estudiantes internacionales para volver esto un estándar de calidad para emprendedores que impacte en inversionistas, potenciales emprendedores y clientes.

Mi idea es que este programa se de a conocer mucho más allá porque la calidad que le veo es altísima. A mí, como emprendedor, me hubiese encantado ser parte de este programa.

El UFM Acton MBA es un programa para emprendedores, por emprendedores; en el cual los estudiantes aprenden a aprender, aprenden como hacer dinero y aprenden a vivir una vida con propósito.

Contacto:
María Alejandra Alquijay
UFM Acton MBA
actonmba@ufm.edu

Guatemala, 7 de enero del 2020.